28.1.10

Contrariada

Cuando crees que no puedes sentir ni más amplio ni más contradictorio, pasan los días y los meses (¡meses!) y te das cuenta de que tu pecho se ensancha con un paradójico suspiro de resignación para dar cabida a un agujero, uno simple (los hay complejos), de los que llegan y se instalan sin que te des apenas cuenta.

Y sí: lejos de desaparecer, lo que hay y también lo que no-hay crece y crece hasta agotar el espacio de tu pecho, inundar tu garganta y desbordarse de tus ojos por momentos.

Luego pregúntate si es cierto... solo encontrarás mejillas mojadas, un vacío -ya ves- demasiado colmado y un velo de ligera y breve ansiedad. Nada demasiado evidente.

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2 comentarios:

Zorya dijo...

Me despistas, mujer de poca fe. Y lo peor de todo es que me siento identificada contigo, aunque, en mi caso, la ansiedad no es poca, sino suficiente como para hacer que me desmaye enmedio de un bar o como para dejarme pinchar en un dedo (de algo tenía que servir :P)

Nos vemos mañana? :)

Míryam dijo...

Jeje, para variar, no?:)
En principio sí, quiero aprovechar para ir a mirar lo de los cuentos, pero no sé aún cómo me voy a organizar el horario... En cualquier caso te digo algo seguro entre esta noche y mañana por la mañana xD es que tengo un montón de trabajo :( intento ignorarlo, pero no se deja.