Es proponiéndose lo imposible como el hombre ha logrado siempre lo posible. Aquellos que se han ceñido a lo que les parecía factible, jamás han avanzado un solo paso.
26.12.08
¿Pensar cansa?
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Traje conmigo de mi infancia y adolescencia notas para cientos de historias. Se trataba de bocetos para toda clase de cuentos, novelas y relatos, y también para obras de teatro y guiones de cine. Jamás hice ningún intento de elaborar y desarrollar alguna de esas ideas, creo que ni siquiera se me ocurrió. Con tantísimas tramas para elegir, ¿cómo saber cuál escoger para una novela?
De todos modos, nunca hubiera logrado escribir una novela, pues siempre he tenido demasiada inspiración. Estaba tan inspirado durante mis procesos de pensamiento y anotación que constantemente era interrumpido por mi propio razonamiento discursivo al surgir sin cesar ideas nuevas y a veces mucho mejores que las iniciales. Los novelistas tienden a concentrarse en una misma idea durante mucho tiempo, a veces varios años. A mí eso me parecía una falta de energía, de lucidez mental.
Aunque hubiera sido capaz de concentrarme para escribir una novela, no me habría dado la gana hacerlo. No habría tenido motivación suficiente para escribir una novela, una vez que la idea había sido concebida y se encontraba a salvo en una libreta o carpeta. Lo más importante ha sido recoger y aislar la mayor parte de las ideas, o lo que luego pasé a llamar temas y sinopsis. [...] El meollo de este noble arte de pescar capturando y soltando es precisamente que carece por completo del elemento de captura o utilidad. Se pesca porque es algo maravilloso. Pescar es un juego sutil, un arte noble. La comparación me hace pensar en Ernst Jünger, que escribió en uno de sus diarios de guerra que uno no debe sufrir por un pensamiento que se escapa. Es como un pez que se suelta del anzuelo y vuelve a las profundidades para emerger luego más grande... Si, por el contrario, se saca al pez del agua y se le mete en un cubo de plástico, significa un adiós definitivo al posterior desarrollo del pez. Exactamente lo mismo se puede decir de la idea de una novela si es desarrollada y fijada en una forma más o menos lograda, por no decir publicada. Tal vez la vida cultural se caracterice por capturar demasiado y soltar demasiado poco.
[...]
El vendedor de cuentos, Jostein Gaarder
De acuerdo, quizá no son los fragmentos más adecuados, pero no tengo el libro a mano y aún no he llegado al punto de memorizarlo. En cualquier caso, recoge bien la idea principal: Imaginar, pensar. Así, en infinitivo.
No sé si las personas nos cansamos de pensar o no. Depende. Pensar en palabras no cansa, porque es como seguir un hilo. Es lineal. Es simple, hasta cierto punto. Por otra parte, el metalenguaje puede llegar a ser extremada(y curiosa)mente abstracto. Pero el problema viene cuando piensas en imágenes, en música, sin dimensiones ni tiempo, en abstracto y con varios "hilos" a la vez (no necesariamente todo, aunque puede haber combinaciones muy interesantes). Estresa porque la manera de materializar las ideas: de soltarlas, de liberarnos, es a través de las palabras ("El otro día se me ocurrió que..."), pero todo eso no sólo no es real, no sólo nunca será real, sino que, además, es inexplicable, como un fenómeno paranormal. No hay manera humana de verbalizarlo. Invade la sensación de ir demasiado deprisa sin estar en movimiento. Se recalienta el motor. Si tuviera que ponerle un nombre, sería solipsismo. Quizá por eso no deja de parecerme curioso que, cuando un niño autista interactúa, lo llamen "isla" de normalidad. ¿Isla?
El solipsismo -habrá quien lo llame imaginación, aislamiento o pensar demasiado, a mí me gusta llamarlo así- sí que cansa. Pensar no, nunca. Pensar en algo, pensar en los otros, pensar en la manera de hacer algo, ... el mismo verbo exige el régimen, ¡exige compañía!, porque "pensar en" tiene algo de social: se piensa narrando, con espacio, tiempo, personajes y acción. Como la vida misma. Si vivir cansa, entonces pensar también, y no sé si al revés.
"De peus a terra"
La viñeta: no tengo muy claro de dónde la saqué, pero desde luego
una imagen vale más que mil palabras.
A veces, regresar a la realidad duele, y después de actualizaciones anteriores, además de doloroso era estrictamente necesario. Tocar de peus a terra. Aun así, sigue sin haber ningún huequito a la desmoralización. Pues faltaría más. Cuanto más haya que hacer, mejor, menos nos aburriremos, ¿o qué?
24.12.08
¿Feliz? ¿Navidad?
23.12.08
Una historia de ésas.
20.12.08
Tu hijo... es una buena persona.

Cuando una esposa afirma que su marido es muy bueno, probablemente es un hombre cariñoso, trabajador, paciente, amable... En cambio, si una madre exclama "mi hijo es muy bueno", casi siempre quiere decir que se pasa el día durmiendo, o mejor que "no hace más que comer y dormir" (a un marido que se comportase así le llamaríamos holgazán). Los nuevos padres oirán docenas de veces (y pronto repetirán) el chiste fácil: "¡Qué monos son... cuando duermen!" Y así los estantes de las librerías, las páginas de las revistas, las ondas de la radio, se llenan de "problemas de la infancia": problemas de sueño, problemas de alimentación, problemas de conducta, problemas en la escuela, problemas con los hermanos... Se diría que cualquier cosa que haga un niño cuando está despierto ha de ser un problema. Nadie nos dice que nuestros hijos, incluso despiertos (sobre todo despiertos), son gente maravillosa; y corremos el riesgo de olvidarlo. Aún peor, con frecuencia llamamos "problemas", precisamente, a sus virtudes.
TU HIJO ES GENEROSO.
TU HIJO ES DESINTERESADO.
TU HIJO ES VALIENTE.
TU HIJO SABE PERDONAR.
TU HIJO SABE CEDER.
TU HIJO ES SINCERO.
TU HIJO ES BUEN HERMANO.
TU HIJO NO TIENE PREJUICIOS.
TU HIJO ES COMPRENSIVO.
LA SEMILLA DEL BIEN.
7.12.08
Fràgil

6.12.08
Sucede que a veces...

5.12.08
El síndrome de Williams, el síndrome Mozart.
MOURE, Gonzalo. El síndrome Mozart. (Adaptación propia)
El síndrome de Williams es, técnicamente, una delección en el cromosoma 7.
El síndrome de Williams es, a la práctica, gran parte de mi tiempo "de clase", gran parte de mi tiempo libre, y un pedazo de mis sueños y de los de tantas otras personas.
29.11.08
Vuelvo a las andadas...

Después de mucho tiempo sin actualizar esto, vamos a ver si aún se puede exprimir.
Un poquito.
Es, en parte, como entrar en casa cuando vuelves de vacaciones.
Amargo, desolador, pero hogareño, mío.
Mi vida a los 18 años y 1 mes exactos:
Ningún tirano a la vista. Camino despejado, libre. Altos vuelos. Muchos proyectos y casi nada palpable. Sigo siendo una ilusión, una especie rara de mariposa que revolotea sin saber muy bien dónde va, de dónde viene o dónde quiere llegar. El resto, muy normal: Universidad, beca, caras nuevas, asignaturas nuevas, luchas nuevas y una rutina exacta de días que se resbalan entre los dedos...
Para...
A l@s que leéis desde la sombra, más o menos lejos pero siempre cerca.
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Lo que la lluvia inspira...
...y lo que el tiempo trajo.
Porque compartir es vivir:
Ando asomando la cabeza por...
- BAUGMAN, Z. Tiempos líquidos
- GAARDER, J. Maya
- MAILLARD, C. Hilos
- MONTESSORI, M. Ideas generales sobre el método
- SUBIRANA, V. Una maestra en Katmandú
Declaración de principios (I)
Declaración de principios (II)
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
[M. Benedetti]

