Mi alter ego, claro.
Escribir ha sido una necesidad para mí desde que tengo memoria. Escribir cualquier cosa, escribir para transformar, para asimilar, para crear, para soñar, para vivir. Recientemente acuñé el término escribivir (que no es invención propia), y creo que refleja con fidelidad lo que se puede encontrar en este blog. Esta especie de bitácora, en algunos tiempos más poblada que en otros, lleva acompañándome desde hace unos pocos años. Empezó, como tantas otras cosas, porque era una novedad que quería probar; a día de hoy, podría decir que es parte de mí. Concretamente la parte incierta que oscila entre el exterior que me gustaría mostrar y el interior más crudo e inevitable -y nunca sé a cuál de las dos mitades pertenece lo que escribo.
No sé si existe un hilo conductor que dé sentido a todas estas palabras, a este conjunto de códigos en la red. Existe, en todo caso, un sentido: el ansia de permanecer y, al mismo tiempo, el derecho a equivocarse y a cambiar de opinión. Quizá pueda parecer contradictorio: no lo es. A lo largo del camino -del camino del blog, paralelo a pies juntillas a mi camino- muchas veces he sentido la necesidad de volver atrás y descubrir en qué me equivocaba -esto me lo permite-, de volver atrás y entender qué me pasaba por la cabeza en aquel entonces -esto me lo permite-, de proyectarme hacia alguna parte como quien se asoma al vacío y grita "¿hola?" esperando (o no) que alguien le conteste -esto me lo permite. Y eso es lo que se puede encontrar aquí. No sé si sea egocentrismo, algunos pensarán que lo es. Como quiera que es un egocentrismo que siento necesario, el blog continúa. No puedo saber si me llevará a algún lugar -del mismo modo que no puedo saber si "llegaré a alguna parte" en esta vida, ¡como si se pudiera no estar en ningún sitio!- o si morirá en la frenética marea que es Internet. Sé que por el momento sigue aquí, como sigo yo, navegando eternamente contracorriente (contra todas las corrientes), con mi peculiar manera de hacer y entender la vida como remos.
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"A toda la gente creativa que en el transcurso de las épocas se ha sentido atraída por el riesgo, ha querido ser diferente, se ha atrevido a desafiar el statu quo y ha puesto el dedo en la llaga, influyendo muy positivamente en el mundo que nos rodea" (Zelinski)
A l@s que leéis desde la sombra, más o menos lejos pero siempre cerca.
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
[M. Benedetti]
Es proponiéndose lo imposible como el hombre ha logrado siempre lo posible. Aquellos que se han ceñido a lo que les parecía factible, jamás han avanzado un solo paso.
Para...
A l@s que leéis desde la sombra, más o menos lejos pero siempre cerca.
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Lo que la lluvia inspira...
...y lo que el tiempo trajo.
Porque compartir es vivir:
Ando asomando la cabeza por...
- BAUGMAN, Z. Tiempos líquidos
- GAARDER, J. Maya
- MAILLARD, C. Hilos
- MONTESSORI, M. Ideas generales sobre el método
- SUBIRANA, V. Una maestra en Katmandú
Declaración de principios (I)
"Lo que la oruga interpreta como el fin del mundo es lo que el maestro denomina mariposa" (Richard Bach)
Declaración de principios (II)
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
[M. Benedetti]

