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19.8.09

Familia solo hay una...




En las fotos podéis ver...:


Una abuela cocinera que silba siempre las mismas canciones aprendidas del viento, que tiene una fuerza de juventud envidiable, que no ha perdido aun el acento gallego que tanto me gusta, que siempre está de buen humor a pesar de todo y que aparenta 10 o 20 años menos...

Un abuelo polifacético: zapatero, panadero, hostelero y poeta, que a sus casi 68 no ha perdido la chispa de la curiosidad, que hace la mejor empanada gallega del mundo, que cree en la sabiduría de los que lo ignoran todo y tiene la infinita paciencia de aguantar el genio de las mujeres de mi familia (¡el de todas!) con una sonrisa...

Una tía que simplemente brilla con luz propia, que es una niña eterna y se ha quedado toda la espontaneidad que a mí me falta pero me la devuelve poco a poco cuando se acerca y me dice "te quiero mucho, eres mi sobrina preferida...¡y la Susi también!"...

Un padre que por nosotras se levanta cada día a las 5 de la mañana (¿a cuántas personas más conozco que harían eso por mí?), que tiene la santa paciencia de escucharme siempre aunque no entienda ni la mitad, de ir a buscarnos a cualquier parte y ayudarnos en todo aunque se caiga de cansancio...

Una madre que lleva el peso de toda la logística que yo ignoro (desde las citas del médico hasta los plazos de las matrículas y otras obviedades de la vida diaria que tiendo a... obviar), que prefiere vernos felices a cualquier otra cosa -material o no- que ella necesite, que sabe de todo y que con los años ha aprendido a convivir con todas y cada una de mis manías y rarezas... y cuando ya no sabe qué decirnos para hacernos entrar en razón suspira "¡Genio y figura hasta la sepultura!" y nos hace reir...

A mí (ya me conocéis :P)...


Y la pequeña de la casa, que hacía la foto... y que hoy ya van 12 años que está aquí.

Recuerdo cómo el día que mi madre se puso de parto yo quise ir en patines a comprar el pan... que el primer traje que estrenaste estando en el mundo lo había comprado yo, con lo que ahorraba metiendo monedas de 25 pesetas en los cordones de los zapatos... cómo le cantaba a la barriguita de mamá las canciones que aprendía en el colegio... cómo me colé en el hospital para ir a darte la bienvenida al mundo, lo lila y peluda que eras -es cierto- pero lo maravilloso que me pareció que algo tan pequeño tuviera ya un lugar tan grande... cómo, cuando naciste, sólo esa canción hacía que te durmieras... cómo con 3 meses balbuceabas "agua" cuando abríamos el grifo y a los 4 años captabas mis ironías al vuelo... cómo, a lo largo de estos años, "el aprendiz ha superado al maestro" y con qué atención me escuchas absolutamente siempre, aunque te esté hablando de mitología clásica, matemáticas, historia o hasta didáctica... o con qué ilusión vienes cada día a decirme que te vas a dormir con la esperanza de que te lea un poco en voz alta...

7 años pidiendo una hermana me han dado muchísimas más alegrías de las que esperaba... Sigue abrumándome tu inteligencia, tu rapidez, tu inmediato despertar de la apatía en cuanto hay algo que merezca tu atención, tu cariño interminable (a pesar de todo), toda la fuerza de tu carácter y tu personalidad, la gracia y la seguridad con la que te subes a un escenario, la constancia con la que nos mimas a todos, cuidando los pequeños detalles y acordándote de cada uno, cómo descubres poco a poco y saboreándolo lentamente qué es lo que te gusta (como la fotografía o la lectura, que van apareciendo), tu bondad infinita (por ejemplo, con tu fillola especial) y el mal genio que nadie sabe de dónde sacas pero que tanto corresponde, casi por ley, a las mujeres de esta familia. Por favor, no dejes nunca de sorprendernos, porque esto no ha hecho más que empezar y cuantos más años pasan más claro tengo que vas a hacer lo que quieras en tu vida. Te quiero. FELICIDADES =)

14.6.09

Pajarillo


"Quise ser poeta, no me dejaron hablar;

quise ser paloma y nunca pude volar.

Quise ser libre y no tuve libertad, pues

me cortaron el pico cuando empezaba a piar.

Quise volar y me cortaron las alas

cuando empezaba a volar

quise ser yo mismo para perdurar como

perduran las almas que viven en libertad."

Moncho

[Cinco]

I. El dolor


Ser de luz
sin prisión, sin cuerpo...
Pequeña niña de agua
que sueña ser viento...

Rayo de luna,
inalcanzable en el tiempo,
efímero sueño,
incorpóreo silencio.

Despierto de un viaje
tortuoso, misterio.
Despierto en la cárcel
que es hoy mi cuerpo.

Dolor, eterno y mío,
¿ya vienes a mí de nuevo?
ni te quiero, ni te sueño,
no te quiero ver conmigo.

Frágil.
Las rejas de mi prisión no son otras que mi piel.

Débil.
Las normas me las impone mi propio cuerpo.

Quebradiza.
Así me siento en cada amargo despertar.

Efímera.
Como siempre supe que sería.

Fugaz.
Como las estrellas,
los ángeles,
la luna,
vida.
Yo.

Caigo, y hoy deseo ser viento,
ser brisa que acaricie
su pelo…

Como gotas de lluvia, cataratas,
ni entienden, ni son,
caen.
Así,
yo.

Duele, duele vivir; literalmente.
Duele no saber ya si sientes
o si eres, simplemente,
el dolor de un cuerpo
vivo por fuera
y por dentro
muerto.
(¿Yo?)


II. El frío


Frío
que nadas en mis entrañas,
que eres inquilino
de mi mente y de mi alma...

Frío
cada día te aniquilo
y cada día de tu vida
me persigues, inquilino
de mi pesada alma liviana...

Frío
que me dueles con tu nado,
eterno entre mis huesos,
eterno en mi pensar,
y hasta en mis traviesos
más ligeros pensamientos,
frío que hieres sin amar...

Frío
tú que vuelas libre en mi abrazo,
me encarcelas a tus fronteras
y yo ya no puedo volar tan alto...

Frío
eres eterno y pesado,
eres el dolor más etéreo,
sutil y en mí encarcelado...

Frío,
eres mi más pesada carga
entre los frágiles huesos de mis brazos,
frío, tú eres el que anida en mis manos,
que arden si han de dar algo,
en su perpetuo fuego helado...

Frío, tú que eres
mal amante y mal castigo,
dime cual fue mi pecado...

Frío,
no te quería a ti a mi lado,
y ahora nada hay que con su abrigo
te aleje de mi cuerpo helado.

III. La lluvia

Lluvia que pasas desapercibida
entre el frío inerte de mis huesos,
llévate el dolor que me supone
la sangre palpitando en mis venas,
recordándome que estoy viva.
Lluvia, que te cuelas en mí
sin pedir permiso, lluvia,
que te adueñas de todos mis sentidos,
lluvia, que te confundes con
mis lágrimas -son gotas de océano-,
lluvia, con tu monótono canto
recorres mi ser como un latido
y no me dejas descansar.
Lluvia, que caes sobre la tierra
y la enterneces, cae también
sobre mí, regrésame a mi origen:
el olor a tierra mojada.
Lluvia, sé mi hermana gemela,
para toda la eternidad prometo
escucharte desde mi rincón;
y cuando me haya desvanecido,
volátil, con el tiempo, que de mí
solo queden las cenizas, seremos
una sola de nuevo,
y el viento hululará ese nombre,
lluvia, lluvia, lluvia, lluvia,
por los siglos de los siglos...

IV. La oscuridad
"La luz nos hace sentir seguros
hasta que ilumina la oscuridad
que no queríamos ver..."


Oscuridad, eterna compañera,
sólo cierro los ojos
y estás ahí de nuevo,
desde tus latidos oscuros,
me interrogas, te cuelas en mí,
oscuridad, eterna compañera,
no te vayas de aquí
cuando muera.
No me dejes sola con el frío,
con el miedo, con el dolor hostil.
La lluvia me martillea,
el dolor late dentro de mí,
en ti llevas el refugio infantil
que necesito para vivir.
Oscuridad, eterna compañera,
no te vayas de mí cuando muera.

V. Punto y final


I.
La lluvia iluminaría mis huesos,
nacerían flores entre mis sesos
la luz bañaría mi cuerpo inerte.
Si...

II.
Oscuridad,
no podré volver a verte.

Me enfriaré,
más fría de lo que estuve.

Viajaré
más allá de donde nunca anduve.

Oscuridad,
ni siquiera podré hablarte.

Sufriré,
más de lo que nunca sufrí.

Me marcharé,
más de lo que nunca creí.

III.
Dolerá,
-si es que el dolor algún día dolía-
porque no recordaré.
Porque no respiraré.

(Dolerá porque no me dolerá.)

Tú, y tú, y todos mis miedos,
andaréis sobre mi tumba,
pisaréis mis flores,
taparéis mis luces,


y me dejaréis el frío
dentro de mis huesos
como a mi única
compañía.

IV.
El dolor no me dolía,
me dolía estar viva.

V.
La lluvia ilumina mis huesos,
nacen flores sobre mis sesos,
de eso se encarga el tiempo.

Ser de luz
sin prisión, sin cuerpo...
Pequeña niña de agua
que hoy es sólo viento...

Rayo de luna,
inalcanzable en el tiempo,
efímero sueño,
incorpóreo silencio.

No me despierto,
no me duele,
no despierto,
no me duele,
no despierto,
no me despierto,
no ...
M.

Fotografía:
I. Transparente - M., Tarragona, 2006
II. Nieve, otoño: frío - ¿bikerbaixcamp?, 2007
III. Un día lluvioso y gris - M., Collioure, 2007
IV. La part lletja de les coses maques - M., Tarragona, 2007
V. I ara ja hi és, ja hi toca - M., Tarragona, 2007

13.6.09

Pasos en el camino

"Fuerza"; dejedi, la Punta de la Mora, marzo '07


Usted sigue volando, como debe ser. Y entonces descubre lo maravilloso; descubre que lentamente se hace dueño de la situación, que a la gran fuerza general que le arrastra corresponde una pequeña fuerza propia, un órgano, un timón. ¡Eso es estupendo! Sin él, uno se perdería sin voluntad por los aires, como hacen por ejemplo los locos. Los locos tienen unas intuiciones más profundas que la gente de la acera, pero no tienen la clave ni el timón y se despeñan en el abismo. Usted, sin embargo, Sinclair, logra bandearse. (...) No puedo resumir en pocas palabras lo que el extraño músico me enseñó. Lo más importante que aprendí de él fue a dar un nuevo paso en el camino hacia mí mismo. Yo era entonces, con mis dieciocho años, un chico poco corriente, precoz en unos sectores y muy retrasado y desorientado en otros. Cuando me comparaba con los demás, me sentía unas veces orgulloso y satisfecho de mí mismo pero otras deprimido y humillado. Unas veces me consideraba un genio, otras un loco. No conseguía compartir las alegrías y la vida de mis compañeros, y me hacía reproches y cábalas como si estuviera irremediablemente separado de ellos y se me negara la vida. [H. Hesse]


Estos días azules

son, irremediablemente, días de reflexión, de revisar un poco todos los pasos en el camino y decidir cuáles serán los siguientes. Hay varias condiciones propicias a ello -por eso es el momento-, por ejemplo, que las comparaciones son odiosas y aunque me repita no dejo de pensar en lo espectacular del cambio en mi vida. Días de repasar y buscar entre mis recuerdos las palabras que puedan verbalizar aquellas escenas que lo merecen, para poder releerlas cuando lo vea necesario. Un cambio que empezó siendo interior y que, poco a poco, se ha ido exteriorizando, a pesar de que el hecho de estar en un ambiente totalmente nuevo y desconocido lo eclipse bastante, y creo que es mejor así, ya no vivo entre

lágrimas y música


sí, era eso, en el ambiente flotaba un aroma extraño, a música, y un olor que no sabía identificar. Quizá era porque nunca había estado en un jardín botánico. Eran las 11.07 de la mañana de un viernes de verano. Valencia: para mí, una ciudad a rebosar de connotaciones, de contradiciones, de sonrisas y lágrimas, de luz y de salvaje libertad. Al verlo pensé que tenía aspecto de genio.

Ahora me pregunto: ¿Cómo se tiene aspecto de genio? Quizá tenía algo que ver con la sensación de desamparado, de ser alguien que no entiende muy bien por qué existe, a pesar de toda su juventud; quizá era su mirada, al principio perdida y melancólica, o sus manos, que casi colgaban al final de los brazos sin saber muy bien qué hacían allí. Sólo quizá. Cuando me abrazó tuve la extraña sensación de sentirme por fin en casa. Había una nube blanca y alargada en el cielo y empezaba a hacer calor. Parecíamos estar en el lugar adecuado, la ciudad de las artes y las ciencias, aunque no sabría discernir cuál de los dos era Arte y cuál Ciencia, porque el simple hecho de estar allí me parecía Magia, que tiene un poquito de ambas.


El día anterior le había preguntado tras la pantalla qué es música. Seguramente es lo peor que se le puede preguntar a un músico, pero ya apuntaba maneras. Ahora tenía la impresión (como las de los impresionistas) de ser luz y risa y mañana, así de etérea, inmaterial, transparente. Y en el Impresionismo no se utiliza el negro, porque no tiene sentido. Él tampoco era del todo humano: era -¿cómo explicarlo?- bastante parecido a estar tocando un Sueño. Siempre te parece que vas a despertar.

Mi Extraño Músico era Real. Aún no acabo de creerlo, años después. Y evidentemente con catorce años me parecía todo mucho más grande; desde poder hablar de cualquier tema sin pensar en adecuarme a la situación a los momentos más surrealistas y los más románticos (del Romanticismo, no nos confundamos), pasando por los interminables segundos en que me sonreía o me besaba sin demasiada inocencia. Me sentía Yo, y es maravilloso encontrar en el camino de la vida quien te haga sentir así.

Pasamos un día increible (y cuando digo increible quiere decir que todavía, cuatro años más tarde, no me lo he creido). Pero, como en los cuentos más ñoños de la infancia, tenía que acabarse. Tengo recuerdos extraños, diluidos y fragmentados: el olor de su piel, sus manos, dos delfines saltando, una tienda de animales y otra de gofres, un ascensor, una columna, una gran pecera, "tienes las piernas suaves", un lauburu y una amatista, un anillo con estrellas y otro con serpientes (entonces analogía exacta del bien y el mal), un parque con hierba y arbustos, el color de la felicidad. Íbamos de vuelta.

Nos paramos en un semáforo. Caminábamos deliberadamente lento. Bailar pegados es bailar... Qué absurdo. Y entonces sucedió. Nos abrazamos, puse la cabeza sobre su pecho y sucedió.

No hay palabras que puedan describir aquel nacimiento. Recuerdo mi propia risa y mis palabras: música. Ni las palabras se pueden explicar con música, ni la música se puede explicar con palabras - haz la prueba. Es cierto. Allí, en una calle desconocida, a oscuras, debajo del semáforo, abrazados, al lado de un árbol en la baldosa que contaba seis, había nacido una canción. Allí no existía la mentira, no existía la ironía, no existía el sarcasmo, no existía la Palabra. Habíamos creado una burbuja espacio-tiempo bajo las estrellas y nos rodeaba la música: encima de nosotros, debajo de nosotros, dentro de nosotros. Sólo fueron unos segundos, pero bastaron.

Al mismo tiempo, habíamos tomado una decisión: no volver atrás. La despedida fue espectacular, de película, lacrimógena e innecesaria. Dolorosa y anacrónica. Una herida mal curada. Había llegado a la etapa del Realismo.

Todavía no habían pasado 48 horas cuando recibí la canción, la misma que yo sentía latir en mi cabeza pero que nunca habría podido llegar a expresar. The tear. You'll never come back.


Esos momentos de magia

son los que ahora recuerdo con más cariño de mi adolescencia, que (¡gracias!) ya tocó su fin. Hay otros, por supuesto. El placer del juego, que en mi caso no tiene casi nada de infancia. Unos ojos azules observándome seriamente, siempre desde un peldaño más allá en el estadio evolutivo, tendiéndome una mano que me arrastrara a subir. Una historia de "paraules d'amor, senzilles i tendres, no en sabíem més, teníem quinze anys... No havíem tingut massa temps per aprendre'n, tot just despertàvem del son dels infants...." Una historia interminable, como la de Michael Ende, por lo de los dos colores, por la magia del surrealismo que desprende. Una historia de la que me siento incapaz de escribir nada más; plagada de retos y de interrogantes. Una historia con muchas más líneas imaginadas que escritas, una historia de la que sólo conozco una mitad (la mía), con mucho más a leer entre líneas de lo que nadie se puede suponer. Puedo rastrear todas las cosas que nunca dije a esos ojos azules; puedo porque era la única persona con la que hablaba en catalán, tenía ese poder sobre mí, y en el rincón de las palabras perdidas dediqué una tarde a seleccionar nuestra historia en los retales de

lo que nunca te dije...

18/12/06 “Vull saber-ho tot de tu, saber com rius, com ploren els teus ulls...” “Parla'm... t'enyoro” “M'agradaria saber què es el que et passa pel cap quan em dius coses així. Tímid? Doncs Deu n'hi do.” 20/12/06 “Queda't...” 23/12/06 “T'he trobat a faltar... No, millor dit: em faltes. No surtis tan aviat de la meva vida!” 31/12/06 “Parla'm! Què et passa amb mi? Què és el que et passa? “No tinc ganes de parlar”? És clar..., explica-m'ho, el que sigui!” “You're my only hope” “No juguis més amb mi! He d'aprendre a trobar-te a faltar? Per què? No, no! Les coses no funcionen així! En aquest camí no sóc jo qui va darrere teu... vine amb mi si vols caminar al meu costat, però, si no, diga'm adéu!” 09/01/07 “T'enyoro... merda, t'enyoro moltíssim! Necessito parlar amb tu com abans. Simplement això...” 09/01/07 “No em diguis que no saps de què t'estic parlant, perquè ho saps perfectament. No em diguis que no saps de què o de qui estic enyorada, em sembla que és un acudit cruel de part teva. Desitjaria no estimar-te per poder engegar-te... però sé que no podré” 10/01/07 “Ahir tot afectat i avui ni em parles! Ni em saludes. Com si no hi fos. Molt bé... no et preocupis... jo seré suficientment idiota com per plorar tot el que calgui... però també suficientment llesta com per a no parlar-te a tu, tampoc. Si necessites res ja saps on trobar-me. I, si no, que et bombin! N'estic farta, d'això!” 16/01/07 “Vindràs? Et vull veure! O no vull? O ets tu qui no em vol veure a mi?” 17/01/07 “Vine...” 19/01/07 “Queda't... Queda't i parlem. Siguem innocents com ho érem, com si res no hagués passat mai. Com si tota aquesta gent estigués realment en silenci tal com diu ella. Com si no existís ningú. Com si no hi hagués temps i ens sobrés per plorar, per parlar, per treure'ns l'escut i jugar com fan els nens. Ho entens? Entens el que t'estic dient amb la mirada?” 29/01/07 “Què se'n fa, de tots els t'estimo que mai et dic?” “Avui et trobo a faltar. Avui, més que mai, i cada dia més” 02/02/07 “Queda't una estona més... o baixa't un dia a Tarragona...” 04/02/07 “A què jugues? A què juguem?” 08/02/07 “T'estimo. Molt. No sé per què. No sé com. No sé exactament si és bo. Però la qüestió és que... “és”” 17/02/07 “T'estimo” 18/02/07 “Fa una nit clara i tranquil·la, hi ha una lluna que fa llum. Els convidats van arribant i van omplint tota la casa de colors i de perfums. Oh, benvinguts, passeu, passeu, de les tristors en farem fum! Que casa meva és casa vostra si és que hi ha cases d'algú. Tu també pots venir si vols, t'esperem, hi ha lloc per tots. El temps no compta, ni l'espai, qualsevol nit pot sortir el Sol!” 04/03/07 “Què sóc per tu? Important... com? Com una germana? Com una amiga? Com què? Important pot ser moltes coses. Què volies ahir a la nit, per què trucaves? Si tú supieras, si yo te contara” 03/04/07 “Tu i jo no havíem de parlar de cert assumpte?” “Covard!” 28/04/07 “Míryam, la teva paraula és I****. LLetreja. E, ena, ce, a, erra, a, espai, te, apòstrof, e, esa, te, i, ema, o... Incorrecte! esa, e, ema, pe, erra, e, espai, te, apòstrof, hac, e, espai, e, esa, te, i, ema, a, te. Correcte. Fins i tot abans de saber que existies.” 06/05/07 “Potser si mai t'hagués conegut seria tot més fàcil...” 12/06/07 “No juguis així amb mi... de què va tot això ara? a què ve? Vale, jo m'he passat una mica amb el missatge, però tampoc n'hi havia per tant!, a que ve una resposta tan ... tan així? no veus que després penso que podríem tornar-hi i quan em diguis el contrari, perque sé que m'ho diràs, em quedaré pitjor al que estava? millor calla-t'ho, no? em sembla malament la manera com actues amb tot això... o sí o no, però a la meitat mai.” 18/06/07 “Que es pot parlar amb mi? Si us plau, siguem realistes, al món hi ha milions de persones amb què pots parlar, això no canvia res. Oblida'm, esborra'm... sé que no et serà tan difícil com a mi” 19/08/07 “M'estimaves de debó?” 21/08/07 “Atreveix-te...” 22/08/07 “Recordo una conversa de fa uns anys... jo et deia que no creia que cap relació amb aqueixa edat podia ser seriosa, que no podies voler estar amb aquella persona per sempre. Doncs ara he de corregir aquesta part. Sí, és possible. Sí, m'agradaria compartir la meva vida amb tu sempre, sigui de la manera que sigui, però sempre. No em vull tornar a separar de tu. Em fas créixer, em fas veure tot des de l'altra perspectiva, em fas pensar i em fas somiar... i no sé com t'ho fas però m'encantes...” “Necessito que m'expliquis què va passar l'altre cop. Sé que confio en tu, sé que et perdonaria, sé que ja t'ho vaig perdonar. Però necessito saber-ho. I necessito dir-te que t'estimo mirant-te als ulls” “Capaç o incapaç? Capaç!” “I si tu no saps quan marxo jo, quan sé jo que tu estàs connectat? És que m'agrada quedar-me una estoneta més perquè sé que tu estàs esperant. I perquè sé que em dius coses quan marxo i no vull esperar al dia següent per veure-ho” 01/09/07 “Si veiessis la cara de tonta que se'm queda quan parlo amb tu. Potser riuries i tot. M'encantes.” 03/09/07 “és que no entens RES... ets l'única persona en tota la meva vida per la que m'he empassat el meu orgull, i et puc ben assegurar que sóc la tia més orgullosa que conec, només per dir "va, arreglem les coses com Déu mana, que no et vull perdre per això"... saps que m'encantes, que m'encanta estar amb tu, parlar amb tu, em fas créixer, em fas pensar... t'ho diria mil cops però crec que no és necessari, vaja... que hem crescut junts... que em fas ser gran. Quan ens vam picar estava cabrejada, estava molt cabrejada, t'hauria deixat de parlar si fossis qualsevol altre... però no ho vaig fer, no vaig estar-me ni dues hores sense dir-te res, només perquè, saps què?, m'importes... i valia la pena arreglar les coses... I ara em dius que et fa pal venir...? Disculpa!? Parlo amb la mateixa persona que em va dir fa uns dies que jo era una de les persones que més havies apreciat i apreciaves? Que fa gairebé tres anys que no ens veiem eh! Només et demano que vinguis fins allà i t'hi estiguis... jo què sé...una tarda... Una tarda és demanar molt? Joder, saps que jo faria molt més per tu. T'engegaria a la merda si pogués. El problema principal és que no puc fer-ho, tinc els teus ulls blaus incrustats al cor. Idiota. Idiota, idiota, idiota.” 12/09/07 “Em ve de gust parlar de dissabte. Què va significar per tu?” 20/09/07
“Parla'm. Torna. T'enyoro” 05/10/07 “Oblidem-ho tot... TOT, i comencem des de zero!” 12/10/07 “[...]M’agradaria poder creure que aquelles paraules van ser tan de debó com ho eren en aquell moment. I les confessions, i les paranoies, i els t’estimo que al principi no sé si volien dir ben bé t’estimo, un t’estimo que amb el temps sí s’ha convertit en un t’estimo i és llavors quan me’l callo.[...]La teva olor era la mateixa que quan et vaig conèixer, però més madura, menys infantil, preadolescent. Enlluernadora, fascinant. Com t’ho diria? Encara molts anys després, quan passo per allà, recordo aquelles hores amb una melangia dolça que no et sabria definir millor que així.[...]Ets desconcertant. Sí, la paraula és aquesta. Desconcertant de tan repel•lent i dolç alhora, de tan tendre i seriós quan vols, de tan comprensiu però tan capullo (perdona’m l’expressió, petit idiota, però és així). Desconcertant de tan perfecte. Perque, sí, ara que sé que no llegiràs això mai, puc dir-t’ho amb totes les lletres: perfecte. Però perfecte perque tens defectes, imperfeccions, i alguns defectes grossos fins i tot. Em sembla absolutament surrealista que jo estigui escrivint això, donada la meva (la nostra) trajectòria.[...]I, en fi, la realitat actual és cruel. Però sóc conscient que tancar els ulls i sentir-te a la vora, si no ha canviat en tots aquests anys, tampoc canviarà ara. Crec que el màxim gest d’amor al que penso aspirar de tu és tornar a parlar com abans. Perquè necessito algú amb qui discutir si la felicitat i la perfecció existeixen i riure entre les dents; necessito algú amb qui barallar-me, amb qui sincerar-me, perquè hi ha coses que només te les puc dir a tu, perquè ets l’única persona del món que sé del cert que em pot entendre, tot i que molts cops en realitat no m’entenguis i et posis a replicar-me qualsevol altra cosa; perquè ets l’única persona a qui he explicat les meves pors de nena covard, les meves alegries, els meus triomfs, el meu dolor quan hi era i quan no, la meva música, tot el meu Univers. Perquè, al marge de tot, deixant de banda si estic enamorada o no (que em sembla que, ara mateix, és el que menys importa), i et juro que em costa molt dir-t’ho fins i tot sent conscient de que no ho llegiràs, t’estimo.” 15/09/07 “Que no m'agrada que unes poques paraules teves influeixin tant en el meu estat d'ànim, i menys encara ara, i menys encara després de tot això. Però m'encantes.” 24/09/07 “A què estàs jugant? No pots estar com sempre un dia, tontejar amb mi el dia següent, indiferent el següent, borde el següent i indiferent el següent de nou. Espera, t'ho explico: entre els meus pits i la meva esquena hi ha quelcom anomenat cor amb el què -si no te n'has adonat ja- estaria bé que deixessis de jugar! I l'única cosa que em diràs ara és “ho sento”, quan els dos sabem que l'única que de debó “ho sent” sóc jo. Segueix així i et quedaràs una bona temporada sense notícies meves. N'estic farta, estic farta de ser jo qui s'empassa el teu mal geni. Un dia m'expliques què et passa i el següent estàs així perquè et pregunto i pretenc ajudar-te? Ah, perdona per intentar ajudar. No pateixis, la pròxima vegada ja em quedaré estudiant en comptes de perdre el temps amb tu!” 04/10/07 “Si t'importo, demostra-m'ho. Capaç o incapaç? Demostra-m'ho perquè jo ja no sé com fer-ho, t'ho juro. No puc plorar més, no puc donar-te més. No sóc res. Doncs apa! Demostra-m'ho o marxa, perquè jo ja no ho aguanto” “Incapaç? Molt bé” 09/1107 “Una setmana sense parlar i només m'has de dir hola-què-tal? Molt bé, això diu molt de tu!” 10/11/07 “Torna i arregla-ho tot amb una mirada...” 29/1107 “T'estimaré” 10/12/07 “Sé que ets la i que falta sota del meu punt i imaginar el teu somriure m'omplirà de combustible per anar cap al demà...” 23/07/08 “Si ja no t'estimo, i ho deus saber, per què no tornes? Et trobo a faltar, a tu, però a tu com sempre, com quan érem “petits”, sense jocs, sense enganys, sense petons, sense apostes, i sobretot AMB límits, però com abans... No necessito “un” amic. Et necessito a tu.” 21/09/08 “D'acord, molt bé, assumeixo la meva part de la culpa, jo vaig començar el joc, jo també t'he fet mal, però em pots explicar per un cop per què ens hem estat fent mal tants anys? Per què mai hem sigut capaços de dir-nos les coses tal com són, de no dir t'odio quan volem dir t'estimo i no dir t'estimo quan volem dir t'odio? Per què mai hem estat capaços de mantenir una relació normal, ni massa freda ni massa calenta? Per què hem necessitat sempre criticar-nos, fer-nos mal, fins arribar a la perversió, passant d'un límit a l'altre constantment, en qüestió de segons? Què passa ara? Hem madurat, se suposa, ho sé, però contesta'm, som persones diferents? Perquè tu ho sembles, i sembla que no recordis res, o que et doni exactament igual. Per què em parles doncs? Recordes les converses que duraven hores? Recordes quan em vas dir yo nunca te haría daño? Quan em vas dir no dejes que te haga daño nunca más? Recordes tots els maleïts mesos de silenci? Joder, realment recordes alguna cosa? Mai t'he importat?, mai m'has importat? Només hem estat jugant a fer-nos mal, jugant a un joc que lo únic d'interessant que té és que és perillós perquè si t'hi impliques pots sortir escaldat? Has estat allà per fer-me madurar quan calia, has estat allà per recolçar-me en els moments durs, però realment paga la pena que continuem fent-nos això? Tenies raó, deixem de parlar i tornem a parlar fins que ens hem enfadat un altre cop, deixem de parlar i així fins a l'infinit, no? Però el joc ha deixat de tenir gràcia. Com a la pel·lícula, ha arribat el moment de créixer. Capaç.” 23/09/08 “Un joc fins a l'infinit. Genial. Però i tu, a què jugues? Creus que pots arribar amb quatre frases que sonen tan bé com prometre un futur que els dos sabem que no arribarà mai i desbaratar-me el què havia triat i construït en la teva absència? "Sí que has crescut"? "No t'agradaria anar a 210?" (I tant) Potser tu ets un marrec que s'estima més la velocitat del joc que la noia amb la que està, però no intentis enredar-me aquest cop perquè tots dos sabem que aquest joc estúpid només ens porta problemes, només ens fa somiar amb coses que JA van ser però que no tornaràn a ser. S'ha passat el moment, no és hora de fer això. Sí, m'agradaria anar a 210, però aquest cop no passaré de 120 i els dos ho sabem. Prou, no juguis així amb mi. És cruel, estúpid gnom de jardí...” 15/10/08 “Doncs segons el que dius hauríem d'aplicar-nos una gran i saludable dosis de realitat, tu i jo. De realitat, de sentit comú i de maduresa. La distància i el temps refreden molt les coses? El vincle no té per què seguir allà? És taaan paradoxic que m'estiguis dient això a mi, veient el nostre historial. Però no t'ho diré perquè els dos ho sabem i cap dels dos ho vol dir. Potser tot això no és res més que una il·lusió. Una realitat paral·lela, un JOC. Però un joc que no hauria d'acabar-se mai, que de tan en tan s'enlaira i no hi toca peus a terra. Un joc amb maldat i tendre, de records vius i de records que fan mal com l'aire fred dels matins de l'hivern. Un joc de t'odio perquè t'estimo i t'estimo perquè t'odio. I tu em parles de vincles: tu. Ric. Ric de tot: de la realitat, de la fantasia, del joc, de les il·lusions, dels records, dels vincles, dels afectes, de la teva innocència, dels límits que no existeixen i dels que sí, del patiment i de l'angoixa, de la nostra paradoxa particular.” 03/12/08 “Eh, en sèrio, què estem fent? Què està passant?” 09/12/08 “Molt bé. Ja tens la vida feta. Ara em pots explicar exactament quina gràcia té tenir la vida feta als divuit? No m'estranya que diguis que estàs amargat. Potser encara no te n'adones, però t'has ressignat a anar a seixanta” 21/12/08 “No sé com dir-t'ho, però, si us plau, torna a ocupar el lloc que ocupaves a la meva vida fa uns anys. El lloc just, ni poc ni massa. No vull ni necessito que siguis el centre de l'Univers, ni estar amb tu, ni un t'estimo, ni res, tot això sobra... sobra perquè en realitat mai va existir i mai podrà. Però sí que trobo a faltar parlar... parlar durant hores, que m'expliquis les coses, explicar-te-les jo, que em facis veure l'altre cantó de tot, fer-te veure'l jo, tornar a tirar-te en cara que ets un pessimista, determinista i altres istes... que em tiris en cara que jo sóc la il·lusa, la romàntica, la innocent. Et necessito com abans, sempre t'hi he necessitat i fa anys que no som capaços de tenir una conversa normal, sense que sigui culpa de ningú... No vull -i m'agradaria poder dir que no volem- que allò es refredi, però ho està fent. I odio veure't així: acomodat. Ets massa jove com per tenir la vida feta, no l'hi desitjaria a ningú i a tu, menys. Equivoca't!!! O equivoquem-nos un altre cop! El que sigui, però alguna cosa. No te'n vagis encara!” 06/01/09 “Tornem a estar com sempre... Per què no tornem a jugar? No vulguis salvar-te! On va quedar allò de recórrer la vida món a món? Si et digués tot el que penso em pregunto si sabries contestar-me, si encara sabries, o bé si ja t'has acomodat prou a la vida. No enyores res? Estàs enmic del toll i sagnes però jo no et cridaré que siguis capaç. Ara començo a entendre aquells dos anys de silenci. Ara ho veig més clar: la diferència entre cansem i casem és que un porta al silenci i l'altre a un pot de caramels amb forma de carrussel. Genial!” 19/01/09 “Deixem-ho estar. Per primer cop ho penso. Per primer cop ho crec. Ni vida ni esperança ni hòsties. A tu tant se te'n fot perquè ja tens la teva vida, però jo no suporto estar daltabaix contínuament, no suporto ser sempre jo, no suporto no saber res de tu. I si l'alternativa a estar com sempre (que ja no sé ben bé què és...) és que quan estic a un pas de tornar a començar-ho tot de nou, vinguis i em diguis que tots tenim mals moments o que sempre hi seràs, quan saps perfectament que no és així, i caigui per terra tot el treball d'autoconscienciació que portava fet, total perquè després tornis a marxar com sempre amb la teva vida i les teves il·lusions i cabòries diverses, doncs mira, no, jo no puc estar així sempre. Potser això s'allunya molt de la idea mig romàntica d'esperar-te incondicionalment, potser s'allunya dels principis del joc, potser és precisament deturar el joc, potser és créixer d'una puta vegada i admetre que ja no tenim quinze anys i hem liat massa la troca i d'això ja no ens en sortirem junts ni que ho intentem, perquè al final sempre sóc jo la que acaba fotent-se i tu el que segueixes amb la teva meravellosa vida social i la teva trajectòria de vida perfecta i sense sentit... doncs potser sí que és tot això, però saps què? Ves-te'n de la meva vida per sempre i no tornis més. No més jocs. S'ha acabat” 24/02/09 “Doncs si no em consideres res més que “gent” i ni això, saps què? Millor tornem a com estàvem abans: mutisme absolut. Ignorància. Desapareix, i no cal que em parlis més, perquè sé que un dia o altre apareixeràs amb la cantinela “que no parlem no vol dir que t'hagi perdut l'apreci”, com si fos una veritat absoluta, com si fos sincer... Deixa de fer l'imbècil: assumim que hem crescut, que no tenim res en comú, que tenim vides separades, diferents, que s'ha acabat del tot, incloent-hi el joc. Perquè una cosa és que dues persones tinguin un joc comú i una altra, molt diferent, és que una jugui amb l'altra. Mai m'hauria imaginat que diria això però jo no et puc tornar a perdonar. Idiota.” 10/04/09 “Et trobo a faltar” 09/05/09 “Gràcies per fer-me desaparèixer. Que vagi bé. Així, tan senzill i tan fred, tan blau. Com sempre, però mai més”


Y ahora...

despierto de una clase extraña de sueño. Siento que mis recuerdos son casi siempre confusos y añoro lo fácil que era todo antes, aunque en realidad nunca nada fuera fácil. Hay miles de palabras en mi interior, escucho con los oidos del mundo todas las posibles historias que me quedan por escribir, me extraño a mí misma de seguir viva y a ratos tengo ganas de perdernos, como Love of Lesbian, allí donde solíamos gritar. Pero lo cierto es que hoy he vuelto la vista atrás (y de qué manera) y he visto todo el camino recorrido a lo largo de estos años, me he apuntado los errores y los aciertos, y la balanza, sorprendentemente, se inclina hacia el lado positivo. Me siento distinta. Menos inocente, menos tierna, menos ingenua y menos ñoña que en años anteriores. Capaz, por primera vez, de borrar parte de algunos capítulos de mi vida, y capaz de escribir muchos otros.

Escribía en cualquier otro lugar, no recuerdo dónde, que mi vida funciona en períodos de cuatro años, y el 4 es un número que ha marcado mi vida. Pasará mucho tiempo hasta que pueda comprobarlo, pero en realidad la estructura es mucho más compleja. En cualquier caso, y aunque no toque (según yo), es indiscutible que ahora empiezo un período nuevo. Y me encanta.

dejedi

"Es como si andara siempre en espiral..."

12.4.09

Cocin-ar-te


Pocas actividades habrá como el arte de la cocina: por antiguo, por sencillo, por efímero y duradero, por delicado, por la atención y cuidados que requiere... porque a nadie deja indiferente, porque atañe a lo más elemental del ser humano, porque remite a la madre que alimenta al recién nacido cerca del corazón, mirándole a los ojos y dándole la bienvenida al mundo.

Porque es tradición y cultura, porque es redescubrir y es probar cosas nuevas, porque un sabor, una textura, te pueden remitir en milésimas de segundo a momentos de la niñez -muchos años atrás- con una nitidez pasmosa.



Por todo eso y porque me remite a los recuerdos más antiguos y hermosos: mi abuela mirando por la ventana -esperando a que llegáramos, como cada domingo, a comer canelones, como cada domingo- y recibiéndonos mientras un olor familiar se extendía por toda la casa; mi abuelo amasando pan, coca o aquella extraordinaria empanada gallega, con sus míticos "¡este pan tiene mucha harina!" y "¡si tuviera un horno como el de la panadería...!"; mi abuela silbando melodías inventadas mientras prepara manjares que todo el mundo sabe que no seremos capaces de acabarnos y que prometen largas conversaciones de sobremesa, donde toda palabra es perdonada y permitida; las visitas de mi bisabuela, que siempre huele a Galicia, a pueblo y a pan, a caminatas por el campo y que siempre me traía un pedazo de esa realidad en forma de queso de tetilla, envuelto en un paño gallego olor a cocina de otros tiempos, que yo ya saboreaba con todos los sentidos antes del primer bocado a gloria; y es una lista tan larga que podría continuar durante días...

La cocina es ese lugar mágico que desborda creatividad y de donde puede aparecer cualquier cosa. En cierto modo gran parte de mi vida ha estado ligada a una cocina, centro neurálgico de la Vida. ¿Puede haber algo más hogareño? ¿Puede haber algo más propio?



Ahora, asumiendo que hay que desempolvarse el papel de "la niña", es turno de aprender los secretos de las recetas familiares, a través de esa entrañable manía de las mujeres de la familia de no tener medida alguna y de sustituir ingredientes con una imaginación más que envidiable, sirviéndose del buen gusto y del buen paladar. Es turno de hacer preguntas -algunas de las cuales sabes que, seguro, no obtendrán respuesta-, de remover las raíces, de volver a entonar las canciones de cocina, de reconocer sabores olvidados, de equivocarse bajo la mirada atenta y experta de la abuela, cocinera, y el abuelo, panadero polifacético y poeta.

Un mundo de secretos y delicias que nunca llegaremos a descubrir del todo y que, en un mundo caótico y acelerado, nos permite el lujo de disfrutar de los procesos de toda la vida, de compartir tiempo y espacio con las personas que de verdad importan, alrededor de una mesa, como se ha hecho siempre, en un final feliz que nunca se acaba. Pasado, presente y futuro, los que están por irse y los que vendrán.


Deixa'm coure en el teu forn
un tortell rodó i ben gran!
Serà bo, tindrà crocant
amb ametlles pel voltant...
Ben farcit de crema,
ben farcit de crema
i amb cireres dolces
que diran: menjeu-me!

Si vols coure en el meu forn
un tortell rodó i ben gros,
me n'hauràs de donar un tros
que'n poguem berenar tots dos!
Ben farcit de crema,
ben farcit de crema
i amb cireres dolces
que diran... menjeu-me!

6.12.08

Sucede que a veces...


Los locos que el mundo no traga,
nos juntamos al anochecer,
dando vueltas a un sueño probable,
a un amor que no ha podido ser.
Y, mientras,
el mundo se queda transitando por la misma vía. (Y aquí estamos, rueda que te rueda, ahuyentando la melancolía...)
Sucede que la probabilidad de un sueño improbable siempre es mayor a 0.
Y, entonces, si hay sueño, hay esperanza.
Sucede que los sueños aun conservan intacto su punto de locura, de magia. Y sucede que la realidad siempre es producto de los sueños de gente anterior...
Bueno, ya sabéis, hay cosas que tienen la manía de suceder. Igual que hay sueños que tienen la incalculable e insensata aspiración de ser reales algún día,
cuando sean mayores.

28.1.07

Solituds

27.1.07

T'espero

17.1.07

Equilibrio

5.12.06

Te preguntarás

3.12.06

Mirada

2.12.06

T'espero

28.11.06

...


I el piano?
Un somni... oi?

...

26.11.06

Xaxiesa


Què és la xaxiesa?
-dius mentre claves
ta pupil·la en ma pupil·la blava,
què és la xaxiesa?
i tu m'ho preguntes?
xaxiesa som tu i jo...


xaxi, miss U =(

23.11.06

La papallona










=)

22.11.06

La casualidad se puso el disfraz de una mariposa, que...

21.11.06

Y ella se liberó...

...porque no podía hacer otra cosa.







I.
Le enseñaron cómo pintar una flor roja con tallo verde;

le enseñaron cómo se escribía la a, la i, la u,
e incluso le enseñaron cómo se escribían las palabras;
le enseñaron a leer en voz alta y por dentro;
le enseñaron que con los lápices de colores se pintaba
y con el lápiz, a secas, se escribía; que los enunciados
iban de color negro y las respuestas, en azul;
que se corregía con el color rojo y que el verde era esperanza;
que si sacaba un diez sería mejor que un nueve.

Le enseñaron a sumar, restar, multiplicar, dividir,
y más tarde ecuaciones y luego ya no recuerda más
porque, autodidacta, aprendió a soñar.

Le enseñaron, más tarde,
a pintar el cielo en un lienzo,
a recoger un recuerdo en un pedazo de papel,
y le dijeron que las palabras a veces tenían valor.
Ella decía, sí, sí, y miraba su diez marcado en rojo,
o en verde si la profesora era Asunción.

Los niños intentaron enseñarle a jugar, pero no lo lograron,

porque ella sólo había aprendido a decir, sí, sí, y soñar.
Preguntó a un profesor por qué el enunciado en negro,
por qué la respuesta en azul y la esperanza en verde,
y él pensó.


Pasaban años y Mabel le enseñó un piano;
explicó
que las teclas negras eran sostenidos y las blancas, no;
y ella se limitó a pasear la yema de los dedos
por encima de las teclas negras, porque creía que sostendrían sus sueños.

Los niños del parque ya no jugaban, pero no importaba...


fotografió la pata de un banco, una nube enrojecida,
los restos de un cigarro, una batalla perdida,
un pez cadavérico tirado en medio de una rambla,
y un insecto viajero posado encima de una flor,
y el banco de una calle porque le pareció normal,
y una bailarina de ballet, y un zapatero trabajando,
y la luna sonriendo, y un payaso comiendo helado;

pero no pudo fotografiar nunca una carcajada,
ni el sonido de una fuente,
ni el pilar que sostiene un sueño.
Por eso, por eso…
por eso un día abandonó la cámara de fotos
en el baúl de los recuerdos, junto con
todos los álbumes de fotografías,
los lápices de colores y las faldas de volantes.

II.


Al día siguiente,
apareció.
Y con él, ella.
Él iba vestido de un blanco impoluto, y a su lado caminaba…

Ella.
Ella,
ella ostentosa, ella trajeada de negro,
ella orgullosa de ser quien era:
una estilizada y elegante dama,
ella, una pluma.

Algo más tarde el olor a café y tostadas
inundaba cada mañana la cocina;
el olor a café en la panadería;
el olor a café en cualquier bar,
fundido con el de la tinta oscura
que hacía brotar tantas cosas
que ella no hubiera podido imaginar…

Y podía usar los lápices de colores para escribir,
al lado de una taza de café;
y podía crear inhóspitos mundos imaginarios,
al lado de una taza de café;
o mirar dentro de su corazón y calcarlo,
todo al lado de una taza de café,
como le habían dicho
que hacían las grandes escritoras…
sí, sí.

Más tarde ya,
cansada de la opacidad de la taza de café,
de la arrogancia de la dama pluma,
del frío y distante papel de nieve y sus tachones;
cansada de ir de acá para allá

con los sueños a cuestas,
y cansada de aquella vida de caracol,
se acercó al piano y rozando con la yema de los dedos
una tecla negra,
suspiró.

Lanzó notas al viento
con la esperanza de que,
en alguna parte, en algún país,
en algún reino de nieve, alguien hiciera lo mismo.
Así, con las vibraciones de su voz aún tiritando en el ambiente,
y su corazón ligero de equipaje, tan liviano, transparente,
salió a la calle y respiró el ambiente a lluvia…
Y entonces, sólo entonces,
gritó.


Se fue con una sonrisa en los labios...

...(Seguramente,
tú pasaste por su lado
y tan solo viste
una mujer gritando...)

19.11.06

Música



Es la musa que te invita
a tocarla suavecita...
En mi piano -a veces, triste-
la muerte no existe si ella está aquí...

18.11.06

Improvisación: "Frío..."


-¡Confiese! ¿Jura decir la verdad y nada más que la verdad?

-¡Juro!

-Le escucho. ¡Hable!

-A veces... a veces le echo tanto de menos...
que siento que mi juventud se ha helado por dentro...,
a veces siento frío, ¡lo admito!, pero, juro, ¡juro!,
que no es culpa mía...
sino de mi corazón que quiere latir y no puede
porque lo ha alcanzado el invierno...
¿Cuál es mi condena?
¿¡Cuál es!, por tan grande delito...?

-Esperará eternamente
hasta que llegue la primavera...

17.11.06

A la luna a merendar



Sus ojos eran entre mar e índigo. Había aprendido -a base de mucho esfuerzo- a hacerse sola las coletas; en ellas, con gomas de alegres colores, recogía sus rizos castaños. Y sus escasos cinco años no habían sido suficientes para acabar con su inocencia. Su nombre era María, la niña que fue olvidada. Y su nombre de verdad, el que a ella le gustaba, Ereandil, que le inspiraba selvas con cabañas en la copa de los árboles, y ninfas, y elfos, y cascadas, y también olor a madera de cedro y a libro antiguo, y a tostadas -como aquellas que había probado un día en casa de Antón-, pero sobre todo le olía a libertad.

Él era Pablo. Sus papás eran ricos, o eso decía; no jugaba en la arena por si se manchaba la chaqueta nueva. Iba siempre empingorotado, con mucha gomina y un aire de superioridad clavado en las entrañas, inculcado sin duda desde el momento en que fue concebido. Soltó un ostentoso sonido que quería ser carcajada e hizo una mueca que soñaba ser sonrisa cuando ella le explicó que debía llamarla Ereandil.

-Los elfos cantarines sólo existen en tu cabeza, boba. -Le espetó, cruel.

Después de aquello, la niña no había mencionado su nombre, y se contentaba con que de vez en cuando alguien la llamara "oye, tú". Con todo, en su cabecita no abandonaba a los elfos, las ninfas y las hadas de los cuentos que su abuelo le narraba. Pablo le caía bien. No importaba que la llamara boba y no tomara en serio sus fantasías, pues al menos él accedía de tanto en tanto a jugar con ella en el parque cercano, y el resto eran nimiedades que la niña podría pasar por alto con un poquito de esfuerzo. Además un buen día le había visto reír; se le iluminaron los ojitos negros con una chispa de vida inusual en él. Duró poco, pero fue suficiente.
A María, o mejor, Ereandil, le encantaba mirar la Luna. Sentía una gran fascinación por su peculiar brillo, por sus manchitas -que tan bien conocía ya-, por su aspecto sereno y tranquilo y por el halo de misterio que la envolvía.

-Oye, Pablo. ¿Se puede llegar a la Luna? -Cuestionó cierta vez la chiquilla, observando atentamente cómo el niño se entretenía tapando un hormiguero.

-Pues claro. -Respondió él, pensativo. -Claro que se puede. Con cohetes y todo eso.

Ella reflexionó durante un par de minutos que Pablo aprovechó para taponar del todo el hormiguero, no sin antes arrojar el zumo que le había sobrado de la merienda para que sus indefensas víctimas sufrieran.

-Pero... -dudaron las ensortijadas coletas- ¿si yo cogiera la escalera de Antón, llegaría a la Luna?

-¡Qué dices, boba! ¡Eso ya lo intentaron! ¿No ves que está muy lejos?

-Algún día podremos ir allí a merendar. -Afirmó, segura de sus palabras.- ¿Vendrás conmigo? -Quiso saber, y sus ojos azules estaban anegados de lágrimas por la emoción que suponía aquel viaje.

-¡Boba! ¡Más que boba! ¡Allí no se puede ir! ¡Vete, lárgate! -Estalló Pablo, harto de las niñerías de su compañera.

Afligida y enojada con su amigo, echó a correr hacia su casa. El mar lloraba. Y Pablo, aunque contrariado, siguió masacrando sus hormigas. Varios días más tarde, tras mucho buscarla por todos los rincones y recovecos del lugar, Pablo la encontró en el tejado. Llevaba los pantalones rasgados por todas partes, no quedaba rastro de la gomina ni de su antigua altivez.
A sus nueve años, Pablo había comprendido cuál era la "excursión" que tanto traía de cabeza a los mayores. La búsqueda de su amiga. Una gota de sudor le resbalaba por el rostro, ¿o quizá era una lágrima? No supo qué decir. Cómo reaccionar. Sencillamente, se arrodilló a su lado y contempló la Luna llena.
Acarició con cuidado, como si de porcelana se tratase, la rodilla de la que a él le pareciera la reina de las elfas, la más bonita a pesar de sus ropas harapientas y sus coletas mal hechas.

-Ereandil, ¿vendrás conmigo a merendar a la Luna algún día? -Murmuró, apenas sin voz.

Ella le tomó la mano, pero no dijo nada. En la lejanía, con la leve luz del crepúsculo, distinguieron las figuras de sus padres.

-Mamá, yo sólo quería una escalera para ir a la Luna a merendar... La cogí prestada al tío Antón, ¿se habrá enfadado conmigo? Quería… -Se excusó la niña ante su madre, conteniendo los sollozos.

Aquella desconocida que nunca se había preocupado por ella y que ahora, sólo ahora, lloraba de alivio al verla sana y salva, escrutó su mirada. Los ojos eran entre mar e índigo. Había aprendido -a base de mucho esfuerzo- a hacerse sola las coletas; en ellas, con gomas de alegres colores, recogía sus rizos castaños. Y sus escasos cinco años no habían sido suficientes para acabar con su inocencia...