Te pasas toda la tarde hablándome de un insecto:
sus élitros, sus membranas, sus ocelos;
intento advertir la relacion entre eso y lo que vivimos,
aunque quizás tu poema sólo trata de volar.
[Juan Andrés García Roman]
No puedo dejar de colgarlo aquí, puesto que me tiene enamorada desde que Taimar lo ha puesto en el Literatorio ;)
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Decir que el tema me fascina es decir poco o casi nada. Este es el último documental que he visto. Me dio mucha pena saber que se acababa ya "Psicología de la superdotación", pero, por suerte, pronto empezaremos con "Intervención educativa en alumnos superdotados", que tiene pinta de ser igual o más interesante e insuficiente (nunca hay bastante) que la anterior.
"A toda la gente creativa que en el transcurso de las épocas se ha sentido atraída por el riesgo, ha querido ser diferente, se ha atrevido a desafiar el statu quo y ha puesto el dedo en la llaga, influyendo muy positivamente en el mundo que nos rodea" (Zelinski)
A l@s que leéis desde la sombra, más o menos lejos pero siempre cerca.
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
[M. Benedetti]
Es proponiéndose lo imposible como el hombre ha logrado siempre lo posible. Aquellos que se han ceñido a lo que les parecía factible, jamás han avanzado un solo paso.
29.11.09
Superdotats
Decir que el tema me fascina es decir poco o casi nada. Este es el último documental que he visto. Me dio mucha pena saber que se acababa ya "Psicología de la superdotación", pero, por suerte, pronto empezaremos con "Intervención educativa en alumnos superdotados", que tiene pinta de ser igual o más interesante e insuficiente (nunca hay bastante) que la anterior.
27.11.09
Màgia d'hivern
Doncs sí: la màgia del fred sota la manta, de la casualitat que respira vorafoc, dels dits gelats escalfats en paraules i la imatgeria de la llar i la ximeneia que ningú no té. La màgia d'una espurna als ulls, d'esperar un senyal que mai no ve del tot, del fred de castanya i la guspira de llum, del contrast d'ambients, de la crida a la relaxació i la xocolata desfeta, del recolliment, d'allò petit, de la malenconia gratuïta, de les llums de colors i de l'"és Nadal al meu cor quan somrius content de veure'm", de les pel·lícules massa ensucrades i els escrits a vessar d'adjectius. La màgia dels peus freds i l'escalforeta al cor, la màgia que ve de puntetes, sense fer soroll, i que cada hivern pica la porta per sorprendre'm de nou, avui ha aterrat a casa meva perquè sí, i dubto que me'n pugui desfer fins que la causalitat dicti que comença la primavera.
Decisiones por tomar
Estos días me inundan un montón de sensaciones que parece que hayan llegado sin avisar, cargadas de maletas, para quedarse. Tras días letárgicos y de inactividad aparente, días de esos grises, parece que las cosas vuelven a tomar rumbo. Quizá sea cierto que, cuando algún asunto de especial relevancia entra a en ese espacio clave y diminuto entre una ceja y otra, es inútil intentar que piense en otras cosas. O almenos no suele ser así hasta que recupero esa ilusión de control ficticio que me permite mantener abiertos tantos frentes como expectativas. Mi madre me suele decir que no necesito hacer ejercicio para quemar calorías porque las quemo pensando: empiezo a pensar que, como todas las madres del mundo, tiene razón.
Bajar al llano mundo de los mortales y llevar a cabo tareas que para otros serían quebraderos de cabeza es lo que me esperaba para el fin de semana. Pero, como siempre, no ha sido suficiente. De modo que, tomadas las decisiones y cambios de rumbo oportunos, que suele ser la parte más complicada, sólo falta sacar punta a los detalles y agradecer hasta el infinito cualquier oportunidad de cambio.
Tengo la curiosa manía de hacer las cosas a mi manera. Podría haber seguido siempre el camino marcado, que estaba tan marcado para mí como para el resto, pero mi instinto siempre me lleva a rehuirlo y buscar los propios, en casi cualquier faceta, por no decir en todas. Cuando todo el mundo parece convencido de que lo mejor para mí es X, mis pies me guían irremediablemente hacia Y. No porque no vea las bondades de X, sino porque la experiencia me hace desconfiar de esta clase de unanimidad acerca de mi destino. Así que muchas veces acabo volviendo a X después de haber dado una vuelta por Y, Z, y ahí sí que me veo capaz de ver, no sólo las bondades, también las sombras. Es la manía de hacer las cosas cuando me siento preparada, y no cuando lo estoy.
¿Qué ha sido esta vez? Supongo que es difícil de determinar. Algún detonante habrá, ya lo descubriré. Me gusta creer en la teoría de la ampliación del útero materno. El útero es un espacio cálido y recogido, pero tarde o temprano se nos queda pequeño y necesitamos salir. Pasa lo mismo con la casa, luego con el barrio, con la ciudad, hasta encontrar un nivel donde no haya necesidad de salir, salir, salir. Cada cual tiene el suyo: hay quien no sale nunca de su pueblo y puede ser feliz así. Quizá si me hubiera ido a estudiar fuera (aunque tampoco "muy" fuera) en el primer año de carrera, habría aprendido muchísimo. Quizá, no: seguro. Pero habría sido una decisión prematura, palabra para nada dejada al azar. Aún hay aspectos que deben madurar, cada uno a su tiempo, pero una vez tomada la decisión -esto siempre es invariable- no hay vuelta atrás.
Bajar al llano mundo de los mortales y llevar a cabo tareas que para otros serían quebraderos de cabeza es lo que me esperaba para el fin de semana. Pero, como siempre, no ha sido suficiente. De modo que, tomadas las decisiones y cambios de rumbo oportunos, que suele ser la parte más complicada, sólo falta sacar punta a los detalles y agradecer hasta el infinito cualquier oportunidad de cambio.
Tengo la curiosa manía de hacer las cosas a mi manera. Podría haber seguido siempre el camino marcado, que estaba tan marcado para mí como para el resto, pero mi instinto siempre me lleva a rehuirlo y buscar los propios, en casi cualquier faceta, por no decir en todas. Cuando todo el mundo parece convencido de que lo mejor para mí es X, mis pies me guían irremediablemente hacia Y. No porque no vea las bondades de X, sino porque la experiencia me hace desconfiar de esta clase de unanimidad acerca de mi destino. Así que muchas veces acabo volviendo a X después de haber dado una vuelta por Y, Z, y ahí sí que me veo capaz de ver, no sólo las bondades, también las sombras. Es la manía de hacer las cosas cuando me siento preparada, y no cuando lo estoy.
¿Qué ha sido esta vez? Supongo que es difícil de determinar. Algún detonante habrá, ya lo descubriré. Me gusta creer en la teoría de la ampliación del útero materno. El útero es un espacio cálido y recogido, pero tarde o temprano se nos queda pequeño y necesitamos salir. Pasa lo mismo con la casa, luego con el barrio, con la ciudad, hasta encontrar un nivel donde no haya necesidad de salir, salir, salir. Cada cual tiene el suyo: hay quien no sale nunca de su pueblo y puede ser feliz así. Quizá si me hubiera ido a estudiar fuera (aunque tampoco "muy" fuera) en el primer año de carrera, habría aprendido muchísimo. Quizá, no: seguro. Pero habría sido una decisión prematura, palabra para nada dejada al azar. Aún hay aspectos que deben madurar, cada uno a su tiempo, pero una vez tomada la decisión -esto siempre es invariable- no hay vuelta atrás.
25.11.09
Cuatro cosas sin importancia
1.
Dejar que te des cuenta
punto por punto
de lo que es
y lo que no es
vivir.
Y, en el camino de
ser lo que se es,
no llorar en vano
lo que no se es...
¡Como si una lechuga
se quejara de no poder pensar!
2.
Caminar hasta no perder
los hilos de pensamiento
que nos tejen lo que somos.
Caminar hacia dentro
en patrones geométricos
o en espiral. Caminar.
Caminar como se vive,
se piensa o se siente.
Pensar y caminar
como una fuente
por la que cantaran
el agua de la vida
y la chispa de los ojos.
Caminar hacia tus pupilas
para asistir al espectáculo
de tus descubrimientos
volubles e implosivos.
Caminar.
3.
Reducir a la mínima expresión
aquello inminimizable.
Hacerlo manejable
como un concepto de barro
con el que Dios no podría jugar.
4.
Rechazar el equilibrio
-ficticio-
como antónimo de la vida.
Aceptar, en cambio, el caos
-saludable-
como el camino de aprender
a ser lo que se es.
Dejar que te des cuenta
punto por punto
de lo que es
y lo que no es
vivir.
Y, en el camino de
ser lo que se es,
no llorar en vano
lo que no se es...
¡Como si una lechuga
se quejara de no poder pensar!
2.
Caminar hasta no perder
los hilos de pensamiento
que nos tejen lo que somos.
Caminar hacia dentro
en patrones geométricos
o en espiral. Caminar.
Caminar como se vive,
se piensa o se siente.
Pensar y caminar
como una fuente
por la que cantaran
el agua de la vida
y la chispa de los ojos.
Caminar hacia tus pupilas
para asistir al espectáculo
de tus descubrimientos
volubles e implosivos.
Caminar.
3.
Reducir a la mínima expresión
aquello inminimizable.
Hacerlo manejable
como un concepto de barro
con el que Dios no podría jugar.
4.
Rechazar el equilibrio
-ficticio-
como antónimo de la vida.
Aceptar, en cambio, el caos
-saludable-
como el camino de aprender
a ser lo que se es.
21.11.09
20.11.09
Tarragona
Els carrers de la meua ciutat
no són carrers,
són records.
Un carrer,
un record.
Una passa,
un record.
Cada nen és
"els meus nens",
els nens tots.
La ciutat és viva:
té passat.
Cada balcó és
"el balcó" i
cada balcó és
un record
a tocar ferro
a tocar el cor.
Tot és senzill,
pla, tot és jo.
La ciutat de nit,
la ciutat present.
Un record,
records,
bons records.
És jo, és tot.
no són carrers,
són records.
Un carrer,
un record.
Una passa,
un record.
Cada nen és
"els meus nens",
els nens tots.
La ciutat és viva:
té passat.
Cada balcó és
"el balcó" i
cada balcó és
un record
a tocar ferro
a tocar el cor.
Tot és senzill,
pla, tot és jo.
La ciutat de nit,
la ciutat present.
Un record,
records,
bons records.
És jo, és tot.
M.
19.11.09
El mundo que respiro
Las cartas no escritas son las más tiernas
las más convincentes, las más vivas
son así porque la vergüenza
se queda en su frasquito
y no sale a sembrar el desconcierto
(M. Benedetti)
las más convincentes, las más vivas
son así porque la vergüenza
se queda en su frasquito
y no sale a sembrar el desconcierto
(M. Benedetti)
14.11.09
El enamorado (IV)
Para poder mirarla es necesario
ver la verdad que vive dentro de cada cosa:
saber que las espigas
son las piezas de una paloma verde;
que en el verbo agrietar puede escucharse
el corazón del tigre:
que del poema roto caen los pétalos blancos
de la flor de la duda.
Si admites todo eso,
si sabes escribir "de los ojos del cínico
caen lágrimas que son sílabas de una ciénaga"...
si le puedes llamar a las gaviotas
"nieve viva,
oleaje del cielo"...
tal vez sabrás qué ves cuando la mires.
Si quieres describirla,
te hará falta buscar dentro del diccionario
un idioma salvaje,
palabras que se dejen escribir
como fieras que acceden a ser acariciadas.
Encuentra un adjetivo que la diga
"de donde tú te vas, se incauta el hielo"
y sabrás explicar lo que es estar con ella.
Yo que dormí con restos de la luna en las manos
después de acariciarla:
que he aprendido en su boca el sabor de la luz
y en su pelo el lenguaje de las enredaderas,
aún no voy a aclarar nuestro misterio.
Benjamín Prado
(Donde mis palabras no llegan, las habrá de otros)
ver la verdad que vive dentro de cada cosa:
saber que las espigas
son las piezas de una paloma verde;
que en el verbo agrietar puede escucharse
el corazón del tigre:
que del poema roto caen los pétalos blancos
de la flor de la duda.
Si admites todo eso,
si sabes escribir "de los ojos del cínico
caen lágrimas que son sílabas de una ciénaga"...
si le puedes llamar a las gaviotas
"nieve viva,
oleaje del cielo"...
tal vez sabrás qué ves cuando la mires.
Si quieres describirla,
te hará falta buscar dentro del diccionario
un idioma salvaje,
palabras que se dejen escribir
como fieras que acceden a ser acariciadas.
Encuentra un adjetivo que la diga
"de donde tú te vas, se incauta el hielo"
y sabrás explicar lo que es estar con ella.
Yo que dormí con restos de la luna en las manos
después de acariciarla:
que he aprendido en su boca el sabor de la luz
y en su pelo el lenguaje de las enredaderas,
aún no voy a aclarar nuestro misterio.
Benjamín Prado
(Donde mis palabras no llegan, las habrá de otros)
Objeción de conciencia
En algún sitio
acaba de morir un niño
y nadie puede entenderlo.
Cada día mueren miles
y nadie quiere entenderlo.
No son ángeles de vida
que se lleva Dios al cielo.
No.
Son tú, yo, todos,
milagros irrepetibles
que desadvienen
como hielo
desvaneciéndose entre los dedos
deshecho.
acaba de morir un niño
y nadie puede entenderlo.
Cada día mueren miles
y nadie quiere entenderlo.
No son ángeles de vida
que se lleva Dios al cielo.
No.
Son tú, yo, todos,
milagros irrepetibles
que desadvienen
como hielo
desvaneciéndose entre los dedos
deshecho.
M.
"A mi me preocupan los niños que se mueren de hambre
pero, si me apuran, me dan más pena sus madres."
Escucha mi padre en la habitación de al lado...
en algún lugar se apagó una estrella
"A mi me preocupan los niños que se mueren de hambre
pero, si me apuran, me dan más pena sus madres."
Escucha mi padre en la habitación de al lado...
en algún lugar se apagó una estrella
Inteligencia colectiva en los MBA y Master
Sobre la inteligencia colectiva
"El dinero es un juego de suma cero. Si usted toma la mitad de mi
dinero, yo me quedo con la otra mitad, pero si comparto con usted mi
sabiduría no pierdo mi conocimiento, sino que juntos podemos
multiplicar este capital, así que ello implica una estrategia
totalmente diferente"
"El dinero es un juego de suma cero. Si usted toma la mitad de mi
dinero, yo me quedo con la otra mitad, pero si comparto con usted mi
sabiduría no pierdo mi conocimiento, sino que juntos podemos
multiplicar este capital, así que ello implica una estrategia
totalmente diferente"
11.11.09
Excepción en busca de regla.
Ahora que empiezo a verlo claro es cuando menos lo entiendo, o tal vez cuando lo entiendo demasiado. Encajetonada en la generación del conformismo, del desencanto por la vida, del para qué esforzarse, voy casi-innatamente-contracorriente.
Nunca aprendí a no pensar, no sé por qué no sé no preguntarme por qué y veo obviedades donde el resto sólo humo: ¿y qué? Me gusta así. Han pasado años hasta darme cuenta de que esto era una carrera de fondo, pero la lección ha valido la pena, duermo más tranquila sabiendo que hay algo a lo lejos llamándome, algo que no soy más que yo, dentro de muchos años.
No quiero deshacerme del miedo, no quiero quitarme todas las inseguridades, no busco ya ninguna independencia emocional: quiero sólo avanzar hacia todo ello, hacia lo que tenga que venir, con la seguridad de que no lo sabré todo, no lo podré todo, dudaré, temeré, querré echar atrás y no lo haré. Querré rendirme mil veces y sin embargo continuaré. Y me conozco: sé que querré desistir, evitar, salir; y entonces miraré (hacia atrás, hacia delante) y seguiré. Era así de sencillo, tan sencillo como admitir que no somos Dios.
He llegado hasta aquí por caminos que nadie había trazado. Está bien: me pertenecen. No es una gran meta, no es algo que pareciera lejano e inalcanzable, pero sí, es una gran meta: es mucho más lo que no se ve. Es un iceberg. Y ahora que estoy aquí no tiene sentido continuar por caminos prefabricados. Así que elijo dar todas las vueltas necesarias, exijo mi derecho a poder darlas. Y elijo a veces la irracionalidad, la impulsividad, el miedo, la tristeza, la apatía, las dudas y las inseguridades porque también pertenecen al ser humano. Para qué eludirlas, si vendrán igual.
Yo no sé si la disincronía entra o sale de algún punto de este texto. Supongo que hay millares de situaciones en las que el desarrollo emocional debe rondar el menos cero, pero no las evitaré mientras exista aún esa necesidad de surrealismo lingüístico, de grupo, de evasión y de locura sin más pretextos. ¿Cuántos pasos pueden quedar para igualar las architemidas haches eses a mis ideas de a años luz? Pues los que sean, bienvenidos.
Dentro de lo poco frecuente, de la extravagancia, no sé si estoy más cerca de la norma o de la excepción, ya veremos, pero almenos ahora me siento un poco más encarrilada.
Nunca aprendí a no pensar, no sé por qué no sé no preguntarme por qué y veo obviedades donde el resto sólo humo: ¿y qué? Me gusta así. Han pasado años hasta darme cuenta de que esto era una carrera de fondo, pero la lección ha valido la pena, duermo más tranquila sabiendo que hay algo a lo lejos llamándome, algo que no soy más que yo, dentro de muchos años.
No quiero deshacerme del miedo, no quiero quitarme todas las inseguridades, no busco ya ninguna independencia emocional: quiero sólo avanzar hacia todo ello, hacia lo que tenga que venir, con la seguridad de que no lo sabré todo, no lo podré todo, dudaré, temeré, querré echar atrás y no lo haré. Querré rendirme mil veces y sin embargo continuaré. Y me conozco: sé que querré desistir, evitar, salir; y entonces miraré (hacia atrás, hacia delante) y seguiré. Era así de sencillo, tan sencillo como admitir que no somos Dios.
He llegado hasta aquí por caminos que nadie había trazado. Está bien: me pertenecen. No es una gran meta, no es algo que pareciera lejano e inalcanzable, pero sí, es una gran meta: es mucho más lo que no se ve. Es un iceberg. Y ahora que estoy aquí no tiene sentido continuar por caminos prefabricados. Así que elijo dar todas las vueltas necesarias, exijo mi derecho a poder darlas. Y elijo a veces la irracionalidad, la impulsividad, el miedo, la tristeza, la apatía, las dudas y las inseguridades porque también pertenecen al ser humano. Para qué eludirlas, si vendrán igual.
Yo no sé si la disincronía entra o sale de algún punto de este texto. Supongo que hay millares de situaciones en las que el desarrollo emocional debe rondar el menos cero, pero no las evitaré mientras exista aún esa necesidad de surrealismo lingüístico, de grupo, de evasión y de locura sin más pretextos. ¿Cuántos pasos pueden quedar para igualar las architemidas haches eses a mis ideas de a años luz? Pues los que sean, bienvenidos.
Dentro de lo poco frecuente, de la extravagancia, no sé si estoy más cerca de la norma o de la excepción, ya veremos, pero almenos ahora me siento un poco más encarrilada.
6.11.09
Abismos
Entre tu mundo y el mío hay un abismo y debajo, el río. Grita mi nombre, el nombre de todos, tan fuerte que el sonido se haga puente sólido y fuerte. Caigamos con él a la vida y sigamos el mismo curso hasta el mar de abismos que es vivir sólo hoy. Remando con risa, guiándonos a solas por un camino que no existe: vayamos solos, pero vayamos todos. Porque aunque así sea, al otro lado del puente nos tendremos para tendernos la mano a los remos del destino, para oirnos la risa lejana y saber que los únicos caminos a seguir son los que no existen, los que sólo están tras de ti un segundo flotando en el tiempo. Deshazte de tu abismo, olvídalo, no hay límites bajo el cielo que puedan impedirte volar hacia la voz del río que te llama. No quieras eliminar el miedo, es tuyo, lánzate con él. Ven con tu historia, es tuya, ven con ella y préstala con la palabra. Ven con tu música, con tus colores, con tus alegrías, ven tú. El río y el camino, la palabra y el verbo, el mundo, descúbrelos antes de que se te escapen de las manos, antes de que ellos te descubran por fin.
Para...
A l@s que leéis desde la sombra, más o menos lejos pero siempre cerca.
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Lo que la lluvia inspira...
...y lo que el tiempo trajo.
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Porque compartir es vivir:
Ando asomando la cabeza por...
- BAUGMAN, Z. Tiempos líquidos
- GAARDER, J. Maya
- MAILLARD, C. Hilos
- MONTESSORI, M. Ideas generales sobre el método
- SUBIRANA, V. Una maestra en Katmandú
Declaración de principios (I)
"Lo que la oruga interpreta como el fin del mundo es lo que el maestro denomina mariposa" (Richard Bach)
Declaración de principios (II)
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
[M. Benedetti]

