7.6.09

Una flor roja con el tallo verde


Una vez un niño fue a la escuela y era bien pequeño. Y la escuela era bien grande, pero cuando el niño vio que podía ir a su clase directamente desde la puerta de afuera, él se sintió feliz y la escuela no le parecía tan grande, así. Una mañana, cuando él hacía poco que estaba en la escuela, la maestra dijo: -"Hoy vamos a hacer un dibujo". "Bien", pensó él. Y a él le gustaba dibujar. Y podía hacer todas las cosas, leones, tigres gallinas y vacas, trenes y barcos y tomó su caja de lápices y comenzó a dibujar. Pero la maestra dijo: "¡Esperen! no es hora de comenzar". Y él esperó hasta que todos estuvieran prontos.
-"Ahora- dijo la maestra- vamos a dibujar flores". "Bueno". -pensó el niño, y a él le gustaba dibujar flores. Y comenzó a hacer bonitas flores, con lápiz rojo, naranja, azul. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré cómo se hacen!". “Así -dijo la maestra-. Y era una flor roja con tallo verde. "Ahora sí", dijo la maestra. "Ahora pueden comenzar". El niño miró la flor de la maestra y luego la suya, y a él le gustaba más su flor que la de la maestra. Y no reveló esto. Simplemente guardó su papel e hizo una flor como la de la maestra, roja con el tallo verde.
Otro día, cuando el niño abrió la puerta de afuera, la maestra dijo: -"Hoy vamos a trabajar con plastilina". "Bien" -pensó él, y podía hacer todo tipo de cosas con plastilina: víboras, muñecos de nieve, elefantes de rabitos, autos y camiones. Comenzó a apretar y amasar la bola de plastilina.
Pero la maestra dijo:- "¡Esperen, no es hora de comenzar!" Y él, esperó hasta que todos estuvieran prontos. "Ahora -dijo la maestra- nosotros vamos a hacer una víbora". "Bien", pensó el niño. A él le gustaba hacer víboras. Y comenzó a hacer unas de diferentes tamaños y formas. Pero la maestra dijo: "¡Esperen, yo les mostraré como hacer una víbora larga!". Ahora pueden comenzar. El niño miró la víbora de la maestra, entonces miró la suya, y a él le gustaba más la suya que la de la maestra, pero no reveló esto. Simplemente amasó la plastilina en una gran bola, e hizo una gran víbora como la de la maestra, que era una víbora larga.
Así, y luego, el niño aprendió a esperar, y a observar y a hacer las cosas como las de la maestra. Y luego él no hacía las cosas por sí mismo. Sucedió que el niño y su familia se mudaron a otra casa, en otra ciudad, y el niño tuvo que ir a otra escuela. Esa escuela era mucho más grande que la primera, tenía puerta afuera, pero para llegar a su salón, el niño tenía que subir unos escalones y seguir por un corredor largo.
Y justamente el primer día que él estaba allí, la maestra dijo:- "Hoy vamos a hacer un dibujo". Bien, pensó el niño, y esperó que la maestra le dijera qué hacer. Pero ella no dijo nada, apenas andaba por el salón. Cuando se acercó al niño, ella dijo:"-¿Tú no quieres dibujar?". -"Sí" -dijo el niño- "pero ¿qué vamos a hacer?". -"Yo no sé hasta que tú no lo hagas"- dijo la maestra.-"¿Cómo lo haré?"- preguntó el niño. -"¿Por qué?"- dijo la maestra -"De la manera que quieras"-. -"¿Y de cualquier color?"- preguntó él.-"De cualquier color"- dijo la maestra; -"si todos usasen los mismos colores e hicieran los mismos dibujos, ¿cómo se podría saber quién hizo que y cual sería de quien? -"Yo no sé",- dijo el niño, y comenzó a hacer una flor roja con el tallo verde.

6.6.09

Binta y la gran idea



En el mundo a cada rato más de 2.000 millones de niños tienen ganas de reírse

¿Qué es un poema?

Un poema
es como llevar el cielo en la boca.
Es como el pan recién hecho,
el gusto que deja en la boca
después de comerlo.

Un poema
es escuchar el latido
del corazón de las piedras.
Es cuando las palabras quieren volar.
Es un canto desde la prisión.

Un poema
pone las palabras del revés
y ¡ale hop! El mundo es nuevo.

Jean-Pierre Siméon.
Un poema para curar a los peces.
2006. Barcelona: Kókinos

5.6.09

Recuerda, maestra...

Recuerda, maestra,
... que la frágil memoria de las mentes de tus alumnos
olvida fácilmente lo aprendido.
Pero la firme memoria de sus corazones
retiene de por vida lo sentido y lo vivido.
Si quieres educar
no pongas el acento en cargar
sus mentes de conocimiento.
Llena más bien los corazones con valores y vivencias.

Recuerda que
produces más calor encendiendo una cerilla
que hablando sobre el fuego.
Que iluminas más encendiendo una vela
que describiendo el sol.
Si quieres educar
no impongas caminos obligando,
muestra tus ideales caminando.
No ahogues con el peso de normas y preceptos.
Recuerda que los docentes no educan sin amar.
Por tanto, ama a tus alumnos como son.

Y no olvides...
Si amas y vives en la autenticidad
educas sin proponértelo.
Si no amas y no vives de verdad
no educas aunque te lo propongas.

3.6.09

Contigo aprendí...

Contigo aprendí que existen nuevas y mejores emociones,

contigo aprendí a conocer un mundo nuevo de ilusiones.

Aprendí que la semana tiene más de siete días,

a hacer mayores mis contadas alegrías


y a ser dichoso yo contigo lo aprendí.

Contigo aprendí a ver la luz del otro lado de la luna,

contigo aprendí que tu presencia no la cambio por ninguna,

aprendí que puede un beso ser más dulce y más profundo,

que puedo irme mañana mismo de este mundo.

Las cosas buenas yo contigo las viví

y contigo aprendí que yo nací el día que te conocí.

[A. Manzanero]