
Después de mucho tiempo sin actualizar esto, vamos a ver si aún se puede exprimir.
Un poquito.
Es, en parte, como entrar en casa cuando vuelves de vacaciones.
Amargo, desolador, pero hogareño, mío.
Mi vida a los 18 años y 1 mes exactos:
Ningún tirano a la vista. Camino despejado, libre. Altos vuelos. Muchos proyectos y casi nada palpable. Sigo siendo una ilusión, una especie rara de mariposa que revolotea sin saber muy bien dónde va, de dónde viene o dónde quiere llegar. El resto, muy normal: Universidad, beca, caras nuevas, asignaturas nuevas, luchas nuevas y una rutina exacta de días que se resbalan entre los dedos...


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