29.7.09

Esta noche

Esta noche salvame. Dime palabras que nunca querría oir de tu boca. Deja que me equivoque. Enredame a tu piel. No me sueltes, no me dejes pensar, no me dejes respirar. Haz un mapa topográfico de mis cosquillas. Sacame de quicio. Creeme capaz. Pon un candado al miedo: al mío, al tuyo, al de la humanidad, a todos. Alumbrame. Dejame caer. Haz dibujos en mi piel. Borrame de mí. Haz que olvide quién soy, quién no soy, quién me gustaría ser. Inundame. Desatame. Llevame lejos. No sé, en fin, no me hagas mucho caso. Pero quedate. Necesito enredarme en tus labios una vez más sólo para saber que sigo aquí, que sigo siendo yo, que no ha venido una extraña a instalarse en mí, que esta piel que rozas sigue siendo, aún, un poco mía. Quizá al amanecer rondaremos, ebrios, ajenos, por algún rincón en el mapa de tu vida, y me iré por la ventana, con un poco menos de mí, un poco más tú, o un poco más yo; pero me habrás salvado almenos esta vez, almenos esta noche.

Posts relacionados



0 comentarios: