Esas páginas, sustitutas del periódico de la mañana (el correo, Facebook, un par de periódicos en su edición digital) tienen la función básica de la primera toma de contacto con la realidad. Ya lo he dicho, tengo un despertar infernalmente lento. Además, los que me conocen saben a la perfección que el café me gusta a la temperatura exacta, ni más ni menos, de modo que entre que llega a mi mesa y lo saboreo deben pasar unos 15 minutos. Así que también tienen la función de enfriarme el café (¿debería informar de esto a los creadores de Facebook?, bueno, que me lo recuerden mañana). A veces lo enfrían demasiado y suele ser buena señal.
Pero a veces, como hoy, un pensamiento lleva a otro, una página a otra más, descubres un par de blogs, una noticia que te gustaría seguir, has cometido el error de entrar también en algún foro y algo te ha llamado la atención pero el debate tiene más de tres páginas, ese documental dura ¡más de una hora!, ¿y ese email por contestar?, ... Me veo obligada, de repente, a dejarlo todo -pensamientos, ordenador y café- en "standby", buscar en el deliberadamente desordenado cajón de la ropa algo que disimule al mundo la clara desnudez y dirigirme a la ducha con un suspiro de resignación. El café helado no me gusta.


6 comentarios:
qué mal tu funcionamiento...
Yo me decanto por levantarme, posarme ante la tv con el 3/24 mientras saboreo el café con los ojos aún queriéndo cerrarse y respondiendo "shhhh...." a todo aquel que desea comunicarse conmigo: ya habrá tiempo para ello!
Después salgo escopeteado para el trabajo...
¿Y pretendes rebatir mi mal funcionamiento diciéndome que te levantas y te pones delante de la tele? Anda ya... :P
Jo, qué identificada me he sentido. Mi madre me dice siempre: estás enganchada, desde la mañana con el ordenador. Pero tengo que mirar el rss de noticias para saber qué pasa en el mundo, en qué día estoy, que se comenta por facebook, mis mails... Mientras me quito legañas, desayuno y me seco el pelo.
Qué mundo, oye.
¡Me alegra saber que no soy la única! :D
me pongo delante la tv, ello no conlleva a que la esté mirando (es mi momento de reflexión matutina, solamente pretendo que NADIE me diga nada)
No siempre las cosas son lo que parecen...
No entiendo muy bien a la gente que tiene esa necesidad de que nadie le diga nada por la mañana. En mi casa las mañanas son una fiesta, solemos despertarnos de buen humor, hacer bromas...
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