30.8.10

A veces robo poesía de madrugada...

A veces robo poesía de madrugada. Se agarra a la piel, pero la rasgo un poco, con cuidado. Entonces doy un tirón seco y de repente es mía. Me quedo con ella sin saber muy bien qué hacer, los ojos abiertos, sin sueño. Quizá me la beba sólo un poco. Sólo uno. Me sorprendo, me sorprenden. Sólo tú sabes cómo sigue lo que sigue. O no lo sabes; o no sabes que eres tú; o se te ha olvidado ya mi letra. En fin, que sólo tú lo sabes. Luego parpadeo y amanece en una ciudad que no es mía. Amanezco o me amaneces, o quizá me amanecen o amanezcan; sólo un parpadeo, y enseguida me doy cuenta de que me han robado la poesía, de las manos, ante mis ojos cerrados. (Sólo tú sabes cómo sigue lo que sigue). Sólo un parpadeo, y ya no sé quién eres, porque, por supuesto, te has llevado la poesía contigo y sólo tú sabías cómo seguía lo que seguía. Sería otra historia. A veces robo poesía de madrugada.

Posts relacionados



0 comentarios: