5.1.12

Independizarse es... (I)

Pese a que todavía no hay acuerdo entre la comunidad científica sobre si alquilar una habitación en otra ciudad puede considerarse ser una persona independizada o sólo forma parte del ensayo general, sí hay un fenómeno que se ha descrito en múltiples estudios y que podemos observar en la práctica diaria. Es un fenómeno terrible, un síndrome que incluye siniestras desapariciones y pérdidas de memoria y que la comunidad científica ha acordado describir bajo las siglas S.A.D. (Síndrome de Abstención a la Dependencia)
Como somos personas modernas que se preocupan por las cosas que suceden a su alrededor, no nos conformamos con la primera versión de los hechos, sino que decidimos investigar un poco más e ir a buscar fuentes de primera mano.
A este efecto, contactamos con una de las personas afectadas, que ha querido mantener el anonimato, y este fue su desgarrador testimonio:

De repente un día te das cuenta de que hay un montón de personajes en los que dejaste de creer y, seguramente por este motivo, desaparecieron, provocando una serie irremediable de acontecimientos en cadena de la que nadie parece ser consciente porque (¡seguro!) un hechizo malvado borró de sus memorias el día en que todas esas criaturas todavía existían. Algunos, personajes tan míticos como:

-El duende de la ropa, que con su purpurina mágica saca la ropa de la lavadora, la tiende, espera a que esté seca, la dobla y la deja preparada para que tú escojas su lugar en el armario. Como es sabido, dada la popularidad del personaje, desde hace algunos siglos, este duende tiene un convenio de prácticas con los duendecillos que quieren aprender a planchar.

-El monstruo de la cocina, que disfruta lamiendo los platos, ollas y otros utensilios con su lengua de jabón y haciendo música con ellos mientras los seca con sus manos de toalla y que, gracias a su trastorno obsesivo-compulsivo, después siente la necesidad de ordenarlos y devolver cada uno a su lugar exacto.

-El hada del baño, ese ser que tras la maldición que le echó la Bruja Cucal-Aracha, según la cual si no hacía sus labores su hogar se llenaría de cucarachas y otros insectos, recoge los albornoces, pone un nuevo rollo de papel higiénico, limpia periódicamente, repone los champús y otros productos y coloca el ambientador... sí, ese del Pato... [en este punto, comprensiblemente, nuestro entrevistado no puede evitar romper a llorar de nostalgia]

-La comunidad de gnomos del polvo, que tras la Gran Guerra contra los Bichos de Libro de 1876, que tú no recuerdas porque, claro, aun no habías nacido, acordó encargarse de recoger cuidadosamente todas las motas de polvo que entraran en el hogar.

Pero no os preocupéis, yo sí recuerdo cuando todos esos personajes existían, y les estoy eternamente agradecido por su fidelidad desinteresada durante todos estos años.

¿Conoces a alguien SAD? ¿Conoces otros síntomas asociados? ¿Estás SAD porque te fuiste de casa y la magia no se fue contigo? Puedes dejar un comentario y explicarnos tu experiencia.

Seguiremos informando...

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2 comentarios:

@dantesydespues dijo...

La comunidad de gnomos del polvo se disolvió hace unos años ya en mi casa, pero surgió el gremio de las pelusas imperecederas. Que se reúnen de manera clandestina en cualquier rincón de la casa para afrontar el día a día.

M. dijo...

Mucho me temo que en mi casa no tardará en constituirse ese gremio... pero bueno, mientras la mopa siga teniendo mango telescópico, el mundo todavía no se acaba.
Se me ocurre que en otro post habría que comentar las inminentes consecuencias de la falta de todas estas criaturas mágicas :P
¡Gracias por pasarte y comentar!