Como gran novedad, he empezado a ir a clase de inglés por las mañanas en O'Conaills (sabes que tienes un problema cuando te despides de la gente de la cafetería diciendo "hasta mañana") y los viernes con un profesor particular. También volvimos a organizar un Spanish meeting y no deja de sorprenderme que a cada vez aparezcan entre 10 y 20 personas nuevas... algo tiene Cork que es difícil de explicar :)
Pero hoy no quiero hablar de mí ni de las fotos surrealistas que se van acumulando en mi teléfono #ifyouknowwhatImean, entre otras cosas porque la foto del cerdo con una piedra en la cabeza debería ir directa a los guionistas de Cómo conocí a vuestra madre y reportarme algún beneficio económico en lugar de malgastarla en el blog... No, no. Hoy quiero hablar de las paranoias de au pair. Las de verdad. De momento tengo 3 identificadas. ¿Se os ocurre alguna más?
Número 1. La paranoia de la cámara
Por alguna extraña razón, esto es algo que todas las au pairs hemos pensado. "¿Y si tienen cámaras en casa?" Reflexionemos sobre este punto. ¿Qué efecto tiene quedarte sola en casa como para que tengas que preocuparte de si hay cámaras? No puede ser tan grave, ¿no?
....
Pues sí, lo es. Y mucho.
Porque cuando una au pair se queda sola en casa pueden pasar muchas cosas... te pones a cantar, a bailar el vals con la escoba, investigas qué hay en los armarios y en la nevera, saltas en el trampolino o aprovechas para poner la música a todo volumen como si la vida fuera, de repente, un musical.
Sé que estáis pensando que suena a típica escena de película americana, pero os aseguro que es verdad, y si eres au pair y no has hecho ninguna de estas cosas, no sé qué clase de aventura au pair estarás viviendo, pero debe de ser una muy chunga ;P
Número 2. La paranoia de la comida
Lo típico es que cuando llegas como au pair a casa, te digan que puedes coger la comida que quieras del armario y la nevera.
Sin embargo, sigue sin ser tu casa, así que los primeros meses pasan cosas como:
-Coges "un poco de aquí y un poco de allá", porque "si es un poco no se nota". Excepto que cojas muchos pocos de la misma cosa, claro.
-Hay artículos vetados. En tu casa (la de tu familia biológica, se entiende) estás deseando que compren bombones o chocolate para atracar la cocina cual barco pirata, pero cuando estás de au pair hay cosas que, nadie sabe por qué, cuesta tomarse la confianza de coger sin que te las ofrezcan. ¿Pero no habíamos quedado en que podías coger lo que quisieras? Pues sí... en teoría.
-Evitas abrir cosas nuevas. Por ejemplo, un paquete de hamburguesas, el primer yogurt del pack, etc. Sin embargo, si ya estuvieran abiertas cogerías... un poquito... ;)
-Nunca, jamás en la vida te acabas nada. Si es el último (lo que sea: el último yogurt, la última pieza de fruta o la última rebanada de pan)... simplemente, no se toca.
Número 3. La paranoia del teléfono
¿No os ha pasado alguna vez que, estando solas en casa, suena el teléfono fijo? ¿O alguien se deja su teléfono y empieza a sonar? Y tú te quedas ahí, parada en mitad de la salita, maldiciendo mentalmente al dichoso aparato, sin saber qué hacer. Y no lo coges, claro, porque no es "tu" teléfono. Pero luego te acercas sigilosamente, como mirándolo de reojo, desconfiada, y te acuerdas de que los teléfonos tienen ese maravilloso invento que es "la memoria del teléfono" donde queda indicado quién ha llamado, a ver, que alguien me explique: ¿por qué un objeto inanimado tiene que tener más memoria que tú...? Y le envías un sms a tus hostparents diciendo: "Ha llamado no sé quién", que es algo que no tiene mucho sentido si lo piensas con calma, porque tú sabes que saben que estabas allí y no lo has cogido, pero por otra parte te sientes culpable por no pasarles el recado. Y te quedas preguntándote en qué momento tu vida cambió tanto como para tener tiempo de preocuparte por semejante tontería.
¿Alguna paranoia memorable más que compartáis con las aupairs de vuestro alrededor? :)


6 comentarios:
¿Saltar en el cama elástica del jardín?!? ¿¿Bajar con pijama y pintas (de esas de no pasar ni por delante del espejo) un dia que sabes que estas sola?? ¿¿Montarme mi propia Eurovision mientras recojo la mesa?? ¿¿Yo?!? Que va....... Si tienen cámaras en esta casa se habrán echado unas risas conmigo.
¡Sabía que no era la única! :)
Buahhh me apunto todas, menos la de la cama elastica y porque no tienen basicamente jajajaja
Puff mi gran paranoia siempre fue las camaras, pero la comida es muy buena cumplo todos y cada uno de los puntos jajaja
A mi lo de casa no me pasó, estaba segura de que no tenían: por no tener, no tenían ni microondas!! Todo en el horno o el grill... La paranoia que yo tenia era que... auqnue yo tenía un baño para mí sola, me usaban mis cosas! Antes de ducharme siempre miraba la esponja con microscopio, porque una vez me la usó la madre, que solo se "bañaba" los jueves. Pero un día se tuvo que dar una ducha rapida y no tuvo pudor en usar mi esponja, mi champú (yo no dejaba que me comprara champu ni gel porque ella compraba el barato-barato y a mí me gustaba una marca en especial), mis colonias y no sé qué mas. Así que mi paranoia era esa: asegurarme que no me usaban la esponja. Acabé guardándola en mi habitación!
Ohhh, es verdad, ¡sabía que me olvidaba alguna! ¡¡¡La paranoia del champú!!!, jajaja :) A mí también me pasa, que usan mi champú y mi gel. Pero vaya, que yo creo que no se dan ni cuenta de que no es el suyo :)
Pero es que yo tenia mi cuarto de baño! Vivia en una casa georgiana (como la que vivo ahora, de hecho vivo en el edificio de al lado, que esta habilitado en apartamentos. Ellos ya se mudaron de ahi a una casa mas moderna, pero segun entrabas en el edificio estaba el salon a la derecha y el dormitorio de la abuela (pobre Nana, murió el año pasado), y la cocina en el sotano junto a una habitacion que usaban de guardamuebles. Arriba, subias la escalera y estaba el baño con bañera enorme, que usaban los padres y los niños. Siguiente tramo, el dormitorio de los padres, del niño y de la niña; siguiente tramo, mi cuarto de baño, con ducha electrica [y bidet!!!!]; arriba mi dormitorio y mi salita con chimenea y arriba del todo dos habitaciones mas en desuso. Pero si la madre iba con mucha prisa, en vez de bañarse con su caurta y media de agua en su bañera, se duchaba en mi cuarto de baño.
De hecho tengo un par de anecdotas con mi esponja, una de ellas fue que al ver que la habian usado, la tiré a la papelera. Y a los pocos dias, cuando ella fue a vaciar las papeleras de los baños, la encontró y me preguntó por qué había tirado una esponja nueva (que me habia comprado yo, de un paquete de 12 por un punt), y que si no la queria, se la quedaba ella. Un ajjjjjjjkito!!
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