18.3.14

Errores que no lo son

Cuando inicié mi #CorkAdventure no tenía ni idea de dónde me estaba metiendo. A los 21 años yo era una persona con las ideas muy claras. Demasiado. Quería hacer lo que fuera necesario para trabajar como maestra lo antes posible. Porque, de eso nunca había habido ninguna duda, yo iba a ser maestra. Había tantas cosas que quería cambiar y mejorar... Nunca nadie había conocido a alguien con una vocación tan clara como la mía... Estaba prácticamente escrito y sellado. Determinado. Clarísimo. Quizás con un poco más de atrevimiento por mi parte habría mandado mi CV a todas las escuelas privadas y concertadas, "porque por algo hay que empezar", antes que hacer la maleta y venirme a Cork a aprender inglés. Pero no, yo tenía las ideas aún más claras que todo eso, yo quería trabajar como maestra en la escuela pública. Y si para eso tenía que irme unos meses, mejorar el inglés y concederme con ello la oportunidad de saltarme unos pocos números, ...pues en hacer la maleta se tarda media hora.

Con todas esas ideas aterricé en Cork, de madrugada, me monté en el coche de unos desconocidos y dormí por primera vez en aquella habitación con las paredes pintadas de lilac. Feliz en el camino a ninguna parte. ¿Si se podía estar más equivocada? Seguro. Eso siempre. Era, en fin, la personificación de la ingenuidad y la inocencia, de la más plácida ignorancia.

Desde que estoy aquí me he comido todas y cada una de esas ideas con patatas (que por algo es el alimento nacional). La vida me ha demostrado que, efectivamente, ni a los 18 ni a los 21 tenía la menor noción de lo que quería hacer con mi vida y que posiblemente no la tenga nunca. Me ha traído en bandeja todos y cada uno de los errores que me aterraba cometer. Y yo, que siempre fui obediente y disciplinada, los he ido añadiendo a mi curriculum como si estuviera viendo una película en tercera persona y pudiera, simplemente, dejarla en pausa y volver a cosas más importantes en cualquier momento.

Resulta que, al final, importa poco qué quieres hacer con tu vida, irónicamente lo único importante es qué hagas con el día de hoy. Cómo has tratado hoy a las personas que te rodean. ¿Te has preocupado de alguien? ¿Has ayudado a alguien? ¿Te has dejado ayudar por alguien? ¿Cuántas cosas has hecho que te acerquen a quien eres, a quien quieres ser?

Posts relacionados



0 comentarios: