27.2.10

Infidelidad

La poesía me escuece en las manos
como un relámpago fiel y cariñoso.
Me pisa los pies bailando,
me arrastra al final del pozo.
Mis palabras no son mías,
ni siquiera palabras.
-Más que todas las noches:
todas las mañanas.-
Mi aliento, mi sueño, mi vida
y mis escarpias,
me escuecen en las manos
como si ya no fueran mías
mis palabras.

6.2.10

Espero

Espero.
Y espero
callada,
musical,
porque confío.
Confío,
con los ojos cerrados
y con el abismo
y con el tiempo,
sibilinando,
en la palabra
tuya, tú, palabra
dicha en todas las bocas.


Confiar
es te acompaño y tengo fe
a pesar de todas las bocas
y a pesar de todas las guerras
y a pesar de toda ironía
en la persona.
Esperarte:
creer que me acompañas
y tienes fe en mí,
a pesar de todo,
a lo lejos.
Tener fe: no tener nada
y sin necesitar tampoco nada,
confiar en que se tendrá todo.
Acompañarte sin que estés:
escucharte en cada música
y pensarte, lejos del mundo,
en silencio, lejos y aquí.


Decía, pues, que espero.
O al menos, que quizá
esperando en cualquier estación
el chaparrón que me devuelva
al mundo, a vivir, a ti,
espere.

M.

28.1.10

Contrariada

Cuando crees que no puedes sentir ni más amplio ni más contradictorio, pasan los días y los meses (¡meses!) y te das cuenta de que tu pecho se ensancha con un paradójico suspiro de resignación para dar cabida a un agujero, uno simple (los hay complejos), de los que llegan y se instalan sin que te des apenas cuenta.

Y sí: lejos de desaparecer, lo que hay y también lo que no-hay crece y crece hasta agotar el espacio de tu pecho, inundar tu garganta y desbordarse de tus ojos por momentos.

Luego pregúntate si es cierto... solo encontrarás mejillas mojadas, un vacío -ya ves- demasiado colmado y un velo de ligera y breve ansiedad. Nada demasiado evidente.

Jueves 28

Ellos tienen razón
esa felicidad
al menos con mayúscula
no existe
ah, pero si existiera con minúscula
sería semejante a nuestra breve
presoledad

después de la alegría viene la soledad
después de la plenitud viene la soledad
después del amor viene la soledad
(...)Los datos objetivos son como sigue:

hay diez centímetros de silencio
entre tus manos y mis manos
una frontera de palabras no dichas
entre tus labios y mis labios
y algo que brilla así de triste
entre tus ojos y mis ojos

M. Benedetti

El fragmento que hay marcado está en mi calendario de Benedetti. Me ha recordado tantísimas cosas de golpe que no podía dejar de reflejarlo aquí.

19.1.10

Ingeniera de cuentos y poemas


/alyona
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