15.4.10

...Y la pieza de puzle perdida.

Me falta un trocito de mí. Es, exactamente, esa parte que me hacía ser tan decidida y algo más confiada e inocente, sí, esa parte que contenía la confianza en mí misma y la seguridad que tanto desconcertaban a todo el mundo, la que desconocía totalmente lo que era la vergüenza y mucho menos los nervios, la que era capaz de hacer teatro delante de quien fuera, o de bailar, o de cantar, o de leer; lo pienso y me parece mentira, existió esa época en que no me temblaban nunca las manos y simplemente no concebía la idea de sentirme inferior a nadie nunca. Me pregunto si realmente es algo que pueda irse y volver tal cual se fue. Empieza a ser una constante preocupantemente estable que siempre falte "algo" y no saber "qué"; incluso cuando parece que la normalidad (já) ha vuelto, de una manera u otra acabo volviendo atrás en el tiempo, eso cuando no descubriendo esas pequeñas cosas que echo de menos en mí y que ahora -simple y llano- no están. Estúpido tiempo circular... no es más que una rebelión que se reabsorve antes de estallar.


Y alguien te espera y tú no estás, qué cosa tan ridícula,  son cuentos de leyenda y ciencia ficción y nada cambiará hasta que no ilumines la función. Sólo dime por qué sigues queriendo huir, por qué sigues buscando donde no está y piensas que nada es igual... Parece todo tan irreal, cuando las cosas suceden tú ya no estás. El equilibrio no duerme cerca, quizás ni vendrá, porque no hay nadie que merezca esa prisión. No entiendo la película, ¿cómo puedo encontrarte? No te oigo gritar que todo va a cambiar. (Maldita Nerea)

Posts relacionados



0 comentarios: