
Ser de luz
sin prisión, sin cuerpo...
Pequeña niña de agua
que sueña ser viento...
Rayo de luna,
inalcanzable en el tiempo,
efímero sueño,
incorpóreo silencio.
Despierto de un viaje
tortuoso, misterio.
Despierto en la cárcel
que es hoy mi cuerpo.
Dolor, eterno y mío,
¿ya vienes a mí de nuevo?
ni te quiero, ni te sueño,
no te quiero ver conmigo.
Frágil.
Las rejas de mi prisión no son otras que mi piel.
Débil.
Las normas me las impone mi propio cuerpo.
Quebradiza.
Así me siento en cada amargo despertar.
Efímera.
Como siempre supe que sería.
Fugaz.
Como las estrellas,
los ángeles,
la luna,
vida.
Yo.
Caigo, y hoy deseo ser viento,
ser brisa que acaricie
su pelo…
Como gotas de lluvia, cataratas,
ni entienden, ni son,
caen.
Así,
yo.
Duele, duele vivir; literalmente.
Duele no saber ya si sientes
o si eres, simplemente,
el dolor de un cuerpo
vivo por fuera
y por dentro
muerto.
(¿Yo?)
II. El frío

Frío
que nadas en mis entrañas,
que eres inquilino
de mi mente y de mi alma...
Frío
cada día te aniquilo
y cada día de tu vida
me persigues, inquilino
de mi pesada alma liviana...
Frío
que me dueles con tu nado,
eterno entre mis huesos,
eterno en mi pensar,
y hasta en mis traviesos
más ligeros pensamientos,
frío que hieres sin amar...
Frío
tú que vuelas libre en mi abrazo,
me encarcelas a tus fronteras
y yo ya no puedo volar tan alto...
Frío
eres eterno y pesado,
eres el dolor más etéreo,
sutil y en mí encarcelado...
Frío,
eres mi más pesada carga
entre los frágiles huesos de mis brazos,
frío, tú eres el que anida en mis manos,
que arden si han de dar algo,
en su perpetuo fuego helado...
Frío, tú que eres
mal amante y mal castigo,
dime cual fue mi pecado...
Frío,
no te quería a ti a mi lado,
y ahora nada hay que con su abrigo
te aleje de mi cuerpo helado.
III. La lluvia

Lluvia que pasas desapercibida
entre el frío inerte de mis huesos,
llévate el dolor que me supone
la sangre palpitando en mis venas,
recordándome que estoy viva.
Lluvia, que te cuelas en mí
sin pedir permiso, lluvia,
que te adueñas de todos mis sentidos,
lluvia, que te confundes con
mis lágrimas -son gotas de océano-,
lluvia, con tu monótono canto
recorres mi ser como un latido
y no me dejas descansar.
Lluvia, que caes sobre la tierra
y la enterneces, cae también
sobre mí, regrésame a mi origen:
el olor a tierra mojada.
Lluvia, sé mi hermana gemela,
para toda la eternidad prometo
escucharte desde mi rincón;
y cuando me haya desvanecido,
volátil, con el tiempo, que de mí
solo queden las cenizas, seremos
una sola de nuevo,
y el viento hululará ese nombre,
lluvia, lluvia, lluvia, lluvia,
por los siglos de los siglos...
IV. La oscuridad
"La luz nos hace sentir seguros
hasta que ilumina la oscuridad
que no queríamos ver..."
hasta que ilumina la oscuridad
que no queríamos ver..."

Oscuridad, eterna compañera,
sólo cierro los ojos
y estás ahí de nuevo,
desde tus latidos oscuros,
me interrogas, te cuelas en mí,
oscuridad, eterna compañera,
no te vayas de aquí
cuando muera.
No me dejes sola con el frío,
con el miedo, con el dolor hostil.
La lluvia me martillea,
el dolor late dentro de mí,
en ti llevas el refugio infantil
que necesito para vivir.
Oscuridad, eterna compañera,
no te vayas de mí cuando muera.
V. Punto y final

I.
La lluvia iluminaría mis huesos,
nacerían flores entre mis sesos
la luz bañaría mi cuerpo inerte.
Si...
II.
Oscuridad,
no podré volver a verte.
Me enfriaré,
más fría de lo que estuve.
Viajaré
más allá de donde nunca anduve.
Oscuridad,
ni siquiera podré hablarte.
Sufriré,
más de lo que nunca sufrí.
Me marcharé,
más de lo que nunca creí.
III.
Dolerá,
-si es que el dolor algún día dolía-
porque no recordaré.
Porque no respiraré.
(Dolerá porque no me dolerá.)
Tú, y tú, y todos mis miedos,
andaréis sobre mi tumba,
pisaréis mis flores,
taparéis mis luces,
y me dejaréis el frío
dentro de mis huesos
como a mi única
compañía.
IV.
El dolor no me dolía,
me dolía estar viva.
V.
La lluvia ilumina mis huesos,
nacen flores sobre mis sesos,
de eso se encarga el tiempo.
Ser de luz
sin prisión, sin cuerpo...
Pequeña niña de agua
que hoy es sólo viento...
Rayo de luna,
inalcanzable en el tiempo,
efímero sueño,
incorpóreo silencio.
No me despierto,
no me duele,
no despierto,
no me duele,
no despierto,
no me despierto,
no ...
M.
Fotografía:
I. Transparente - M., Tarragona, 2006
II. Nieve, otoño: frío - ¿bikerbaixcamp?, 2007
III. Un día lluvioso y gris - M., Collioure, 2007
IV. La part lletja de les coses maques - M., Tarragona, 2007
V. I ara ja hi és, ja hi toca - M., Tarragona, 2007


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