En las fotos podéis ver...:
Una abuela cocinera que silba siempre las mismas canciones aprendidas del viento, que tiene una fuerza de juventud envidiable, que no ha perdido aun el acento gallego que tanto me gusta, que siempre está de buen humor a pesar de todo y que aparenta 10 o 20 años menos...
Un abuelo polifacético: zapatero, panadero, hostelero y poeta, que a sus casi 68 no ha perdido la chispa de la curiosidad, que hace la mejor empanada gallega del mundo, que cree en la sabiduría de los que lo ignoran todo y tiene la infinita paciencia de aguantar el genio de las mujeres de mi familia (¡el de todas!) con una sonrisa...
Una tía que simplemente brilla con luz propia, que es una niña eterna y se ha quedado toda la espontaneidad que a mí me falta pero me la devuelve poco a poco cuando se acerca y me dice "te quiero mucho, eres mi sobrina preferida...¡y la Susi también!"...
Un padre que por nosotras se levanta cada día a las 5 de la mañana (¿a cuántas personas más conozco que harían eso por mí?), que tiene la santa paciencia de escucharme siempre aunque no entienda ni la mitad, de ir a buscarnos a cualquier parte y ayudarnos en todo aunque se caiga de cansancio...
Una madre que lleva el peso de toda la logística que yo ignoro (desde las citas del médico hasta los plazos de las matrículas y otras obviedades de la vida diaria que tiendo a... obviar), que prefiere vernos felices a cualquier otra cosa -material o no- que ella necesite, que sabe de todo y que con los años ha aprendido a convivir con todas y cada una de mis manías y rarezas... y cuando ya no sabe qué decirnos para hacernos entrar en razón suspira "¡Genio y figura hasta la sepultura!" y nos hace reir...
A mí (ya me conocéis :P)...
Y la pequeña de la casa, que hacía la foto... y que hoy ya van 12 años que está aquí.
Recuerdo cómo el día que mi madre se puso de parto yo quise ir en patines a comprar el pan... que el primer traje que estrenaste estando en el mundo lo había comprado yo, con lo que ahorraba metiendo monedas de 25 pesetas en los cordones de los zapatos... cómo le cantaba a la barriguita de mamá las canciones que aprendía en el colegio... cómo me colé en el hospital para ir a darte la bienvenida al mundo, lo lila y peluda que eras -es cierto- pero lo maravilloso que me pareció que algo tan pequeño tuviera ya un lugar tan grande... cómo, cuando naciste, sólo esa canción hacía que te durmieras... cómo con 3 meses balbuceabas "agua" cuando abríamos el grifo y a los 4 años captabas mis ironías al vuelo... cómo, a lo largo de estos años, "el aprendiz ha superado al maestro" y con qué atención me escuchas absolutamente siempre, aunque te esté hablando de mitología clásica, matemáticas, historia o hasta didáctica... o con qué ilusión vienes cada día a decirme que te vas a dormir con la esperanza de que te lea un poco en voz alta...
7 años pidiendo una hermana me han dado muchísimas más alegrías de las que esperaba... Sigue abrumándome tu inteligencia, tu rapidez, tu inmediato despertar de la apatía en cuanto hay algo que merezca tu atención, tu cariño interminable (a pesar de todo), toda la fuerza de tu carácter y tu personalidad, la gracia y la seguridad con la que te subes a un escenario, la constancia con la que nos mimas a todos, cuidando los pequeños detalles y acordándote de cada uno, cómo descubres poco a poco y saboreándolo lentamente qué es lo que te gusta (como la fotografía o la lectura, que van apareciendo), tu bondad infinita (por ejemplo, con tu fillola especial) y el mal genio que nadie sabe de dónde sacas pero que tanto corresponde, casi por ley, a las mujeres de esta familia. Por favor, no dejes nunca de sorprendernos, porque esto no ha hecho más que empezar y cuantos más años pasan más claro tengo que vas a hacer lo que quieras en tu vida. Te quiero. FELICIDADES =)


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