10.4.13

249-250: Sitios mordorosos del copón infecto (II) ¡El desenlace!

"Beautiful city, charming and pretty, beautiful city, my home by the Lee..." es el himno de Cork, que una se sabe porque G. se lo tuvo que aprender de memoria y que es exquisitamente pegadizo. También es lo que íbamos cantando A. y yo por la calle cuando íbamos a visitar pisos. Porque nosotras somos así, el tipo de gente que va cantando por la calle.
Muy poco tiempo después de haber publicado la primera parte de esta entrada, en una tarde cualquiera de esas en las que G. se va a jugar al parque con sus amigas, en un grupo cualquiera de Facebook alguien escribió una breve nota en la que se preguntaba si a alguien le interesaría un piso cerca del centro. No habían pasado ni 15 segundos después de publicarlo cuando yo contesté pidiendo más información, y probablemente no más de dos minutos cuando ella me envió un privado con algunas especificaciones. 2 habitaciones, céntrico. Me pondría en contacto con su amiga para que fuéramos a visitarlo. No tenía esperanza ninguna en algo así, sin apenas datos, sin conocer a aquella persona, sin haber visto una triste foto y especialmente después de nuestras anteriores visitas a otros apartamentos.
Por supuesto, había habido algunas visitas más, además de las que relaté en su día, siempre aderezadas con llamadas la una a la otra, del estilo: "Deberíamos quedarnos con este. ¡¡¡Tiene una estantería en el salón!!! ¡Y un espejo! Es más... ¡hasta se entra por una puerta!" Pero nada terminaba de convencernos lo suficiente como para dar un SÍ.
Acordamos la primera visita para el día nacional de la resaca, esto es, el día después de St. Patrick's. La calle era la misma que el apartamento mordoroso infecto por excelencia, lo cual no nos daba demasiada confianza, y el hecho de que nos perdiéramos por el camino tampoco ayudó. Y es que, señores, S. terrace no está indicado por la sencilla razón de que los apartamentos son suficientemente grandes como para tener dos puertas y un jardín trasero, con lo cual las indicaciones sólo están en la calle principal, y nosotras estábamos accediendo por la puerta trasera... ¿pero cómo íbamos a saber todo aquello por aquel entonces? ¿Cómo podíamos sospechar que aquellos caserones envueltos en primavera podían ser el apartamento que íbamos a visitar?
S., muy amablemente, nos salió a recoger a la calle y nos explicó el malentendido. Tengo que admitir que estaba muy impresionada por el jardín... parecía la entrada a la guarida del hobbit, como si en cualquier momento nos podía asaltar un leprechaun, como si entráramos en un mundo distinto, mágico.
La puerta trasera da a la cocina. Ese es un pequeño detalle que me enamoró el alma, pero lo mejor fue la primera sensación al entrar al salón. Un enorme ventanal con espacio suficiente para sentarse a leer con Cork a nuestros pies, butacas, sofá, estanterías por doquier, mesa para cuatro, ¡incluso espacio para moverse! Hicimos una breve visita por las habitaciones, el baño, el patio interior. Apenas tuve que mirar a A. para confirmar que teníamos la misma impresión cuando dije "Nos lo quedamos"
S. no era la propietaria del piso, lo cual nos ha venido muy bien porque nos lo ha ido explicando todo "desde dentro", desde el punto de vista del tenant.
A partir de ahí empezó una odisea de llamadas cuya cobertura era pésima, encuentros al borde del ataque nervioso, mentiras piadosas, mentiras blancas, mentirijillas y medias verdades que no vale la pena contar aquí. Hasta que, tras haber comprobado nuestras referencias y haber caído en gracia a la persona de la agencia (probablemente lo único enteramente verdad que teníamos que aportar a todo este asunto hasta que tengamos un "proper job"), nos dieron el SÍ. Y acordamos una fecha.
Y esa fecha fue este sábado. Y desde entonces no importó que A. no tuviera casa durante una semana, ni importaron las vacaciones de Semana Santa, ni importarán cualquiera de las pequeñas minucias del día a día, porque sabíamos que al llegar esa fecha límite, pasara lo que pasara... tendríamos un hogar al que acudir.

Posts relacionados



3 comentarios:

Sergio dijo...

Lugar que tendré que visitar algun dia. XDD
Asi que id preparando un hueco o un trozo de salon para un saco de dormir o lo que se tercie.

M. dijo...

Eso espero, Sergio, que esté siempre lleno de gente visitándonos! :)

Saia Sikira dijo...

Esto de no tener internet, M., qué desastre. Me voy a poner al día!