Nos habíamos vestido de señoras, de personas adultas y responsables, del tipo de gente que sabe lo que hace y pide firmar en bolígrafo azul. Nos bebimos el contrato mientras D. y P. comprobaban de nuevo que todo en el piso estuviera en orden. Mantuvimos una charla adulta con ellos. Elogiaron nuestro inglés (otra vez). Intercambiamos números de teléfono con P. Nos informaron de todo lo que nos tenían que informar. Y cuando al fin aquellas dos personas que habrán vivido como medio siglo más que nosotras se dirigieron hacia las escaleras (porque nuestra casa es tan original que para salir hay que subir escaleras), cuando ya nos habíamos despedido con nuestras mejores lovely smiles, nos miramos y suspiramos aliviadas por no tener que parecer adultas de nuevo y poder dedicarnos, simplemente, a investigar cada minúsculo detalle de nuestro nuevo hogar.
¿Ves este tenedor? Este tenedor es nuestro durante un mes. A ver... ¿Dónde vamos a poner los farolillos? ¿Y los banderines? ¿Que las tazas sean lilas y verdes... será una señal? ¿Qué vamos a hacer con el patio interior? Me sorprende que tardáramos más de 30 segundos en hacer esto:


Salimos de casa poco menos que dando saltos de alegría. El sol brillaba en lo alto, todo lo que el sol puede brillar en lo alto en un sitio como Cork, claro; como para darnos la bienvenida a nuestra nueva vida. Sólo por un día, nos daba igual el dinero, el trabajo, la situación de la economía mundial: Queríamos conocer nuestra nueva calle, saber qué comercios teníamos cerca y descubrir en qué rincones podíamos escribir. Averiguamos para nuestro deleite que en nuestra mismísima calle hay un bed&breakfast (para las visitas), una cafetería, un sitio de takeaway donde preparan sushi y varios carteles buen rolleros. Let the sun shine in! Decidimos que la ocasión merecía una cierta celebración, porque no todos los días una estrena el primer lugar al que puede llamar "su" casa, y nos fuimos a comer por ahí. A esas alturas del día teníamos el cupo de responsabilidad cubierto como para pensar en nada más que no fuera la mítica hamburguesa de Uncle Pete's.
La primera parada adulta y responsable fue comprar mantas, almohadas y sábanas. Lo que no fue tan adulto y responsable fue cargar con todo aquello por el centro de Cork, claro. Y la segunda, no tan adulta ni responsable pero igualmente necesaria, fue adquirir a Pepa-Bella, nuestra nueva cafetera de color verde, así como café de la más exquisita calidad, porque un día es un día. Y volvimos a casa a tomarnos nuestro primer café en nuestro primer salón.
La primera compra fue un asunto un poco más escabroso dado que (claro) no había ninguna de las cosas básicas que cualquiera necesitaría en una casa, y semejante compra hace que la "pequeña cuesta" que hay hasta casa se convierta en el Everest. Seguro que todos hemos vivido esta situación alguna vez. Nada nuevo bajo el sol. Bueno, para seros sincera, sí que había algo nuevo bajo el sol: un carro que cogimos prestado del supermercado y dejamos atrancado entre la puerta y las escaleras para devolverlo al día siguiente. Definitivamente somos unas vándalas. Seguía haciendo sol.
Lo mejor de tener un piso propio es poder invitar a gente a casa, sin prisa, sin relojes, y que dé igual si somos 3 o 15, si atardece, si anochece o se acaba el mundo ahí fuera. Y podría decirse que a eso y a limpiar nos dedicamos durante todo el fin de semana.
No puedo describir en palabras la sensación de despertarte por primera vez en "tu" cama, en "tu" casa sabiendo que dos días más tarde volverás a tu vida anterior. Porque, aunque no lo haya mencionado hasta ahora en el blog, "el plan", si semejante artefacto imaginario existiera, es quedarme en mi hostfamily hasta junio, así que aún me esperan otros casi tres meses de vivir en su casa, pese a que "mi" apartamento exista físicamente en otro punto de Cork. Nothing is ever easy!
El apartado "Limpieza" merecería un post aparte, pero os lo voy a contar en este porque prefiero no recrearme en los detalles.
Empezamos por la parte fácil: ¿cómo puede salir tanto polvo de la barandilla de las escaleras o de debajo de la calefacción?, ¿por qué alguien querría vivir con telarañas en su sofá?, ¿qué empuja a la gente a no limpiar (y cuando digo limpiar me refiero a no tener acumulado el polvo de tres años) el armario donde dejará su ropa recién lavada?
Después pasamos al nivel experto: ¡el aspirador! No es sólo que en las casas irlandesas debajo de la moqueta haya... más moqueta. No. Es que una se motiva al aspirar y le da por apartar los muebles. Craso error, os prometo que no volverá a ocurrir. Y entonces le grita a A. de punta a punta de la casa uno de los comentarios más insensibles que han salido por esta boca en 22 años: "¡Esto no es Mordor... es Auschwitz!" al encontrar, debajo de ambas mesillas de noche, una colección de uñas humanas de diferentes tamaños y colores, con el plus de un paquete usado de compresas debajo de la cama doble. ¿Será verdad la teoría de J. por la cual las aupairs nunca vuelven a sus países porque son tragadas por la moqueta para que se integren con el estampado?
Prometo que me esperaba encontrar las cuatro arañas por cada habitación que pasaron a mejor vida al ser aspiradas, ¿pero uñas? ¿En una habitación con moqueta? Llamadme señorita, pero al salir de allí quería quemar mis ropas y bañarme en lejía.
En fin... Una vez movidos y reubicados la mitad de los muebles, desinfectado y aspirado todo, y ya desde un lugar con un nivel de habitabilidad aceptable según nuestros estándares, aunque no el deseable hasta que podamos pagar facturas y tener Internet, puedo volver a cantar con renovada alegría aquello de:
Beautiful city, charming and pretty
beautiful city, OUR home by the Lee!
O almenos podía hasta que llegó el lunes. Y volví a casa de mi hostfamily. Que es casi peor que tener que volver a casa de tus padres (biológicos). Allí me estaban esperando todos: las migas del desayuno, los platos por recoger, el fuego por encender, la nevera con las cosas de siempre, la radio encendida permanentemente en la misma emisora. No faltaba nada. Mi vida anterior a aquel fin de semana de frenética actividad para acondicionar un lugar donde entonces corporizaba que aún no voy a vivir.
Menos mal que existe A. para dejarme post-it en la puerta diciendo: "Probablemente seas la única aupair en Cork con dos casas. I can't wait a que vuelvas a tener solo una" :)


6 comentarios:
Dos consejos, nuevas marujis: en el dunnes de patrick st te llevan la compra a casa si gastas un minimo de 40 euros. ¡Me hacen la vida tan facil! No se donde comprais, si en tesco o super value o donde sea, pero preguntad porque una compra grande cada dos semanas no merece la pena que os dejeis las juntas de los huesos cargando bolsas cuesta arriba. y en cuanto a la mierda... bueno, he pasado por tantas casas ya que me espero siempre lo peor... y aun asi, me sorprenden! Creo que la casa mas limpia a pesar de lo vieja que es y lo que me esperaba, ha sido esta en la que estoy ahora. aparte del susto de la jeringuilla, claro. Las colonias de araña son asunto del guiri, del genocidio se encarga el que ami me dan mucho panico y mucho asquito. Revíseme la palabra 2bándala", por favor, que no paro de reirme... XD. Por cierto, se me olvidó comentarte que tras la conversacion telefonica con D. sobre A. soñé que venia a verme a casa... y yo.. ejem... tenia a los niños de campamento... XDDD
Una pregunta?? Y porque no me enseñaste el himno de Cork cuando fuimos??
Ahora tendré que volver a aprendermelo.
Aunque os haga llover a cantaros con mi preciosa y melódica voz.
Aqui otro himno de Cork... aunque dudo que este lo conozca G. O no deberia, vaya!! XD:
The smell on Patrick's Bridge is wicked
How does Father Matthew stick it?
Here's up them all
says the boys of Fairhill
The Blarney hens don't lays at all
And when they lays they lays 'em small
Here's up them all says the boys of Fairhill
The Blackpool girls are very rude
They go swimming in the nude
Here's up them all says the boys of Fairhill
Blackpool boys are very nice
I have tried them once or twice
Here's up them all says the boys of Fairhill
If you come to Cork you'll get drisheen
Murphy's stout and pigs crubeens
Here's up them all says the boys of Fairhill
Well, Christy Ring he hooked the ball
We hooked him up, balls and all
Here's up them all says the boys of Fairhill
The smell on Patrick's Bridge is wicked
How does Father Matthew stick it?
Here's up them all says the boys of Fairhill
Here's up them all says the boys of Fairhill
hoy me siento un poco gamberra, me estoy tomando un respiro entre tos y tos...
Candela, ciertamente sabemos que te llevan la compra a casa, por eso fuimos allí, pero no sabíamos que sólo es hasta las cinco, así que nos vimos obligadas a coger prestado un carro, jajaja :)
No sé por qué se me ha colado semejante falta en la entrada... glups!!
Sergio, en Irlanda ya llueve lo suficiente como para que ninguno de nosotros cante nada, jajajaja
a las 6 es la ultima entrega.
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