6.11.09

Abismos

Entre tu mundo y el mío hay un abismo y debajo, el río. Grita mi nombre, el nombre de todos, tan fuerte que el sonido se haga puente sólido y fuerte. Caigamos con él a la vida y sigamos el mismo curso hasta el mar de abismos que es vivir sólo hoy. Remando con risa, guiándonos a solas por un camino que no existe: vayamos solos, pero vayamos todos. Porque aunque así sea, al otro lado del puente nos tendremos para tendernos la mano a los remos del destino, para oirnos la risa lejana y saber que los únicos caminos a seguir son los que no existen, los que sólo están tras de ti un segundo flotando en el tiempo. Deshazte de tu abismo, olvídalo, no hay límites bajo el cielo que puedan impedirte volar hacia la voz del río que te llama. No quieras eliminar el miedo, es tuyo, lánzate con él. Ven con tu historia, es tuya, ven con ella y préstala con la palabra. Ven con tu música, con tus colores, con tus alegrías, ven tú. El río y el camino, la palabra y el verbo, el mundo, descúbrelos antes de que se te escapen de las manos, antes de que ellos te descubran por fin.

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