14.11.09

Objeción de conciencia

En algún sitio
acaba de morir un niño
y nadie puede entenderlo.

Cada día mueren miles
y nadie quiere entenderlo.

No son ángeles de vida
que se lleva Dios al cielo.
No.

Son tú, yo, todos,
milagros irrepetibles
que desadvienen
como hielo
desvaneciéndose entre los dedos

deshecho.

M.

"A mi me preocupan los niños que se mueren de hambre
pero, si me apuran, me dan más pena sus madres."

Escucha mi padre en la habitación de al lado...
en algún lugar se apagó una estrella

Posts relacionados



0 comentarios: