2.12.12

118-128: Sonrisas

Al principio sonríes mucho. Sonríes porque ni entiendes ni te haces entender, por cortesía, por compromiso, por diversión, porque todo es nuevo para ti, porque acabas de conocer a toda la gente que te rodea, porque necesitas desprender esa alegría y esa energía que te has traído contigo en esta nueva aventura. Te pasas el día sonriendo.

Luego todo se estabiliza, empiezas a tener una rutina, vuelves a ser un poco tú, cambias radicalmente aspectos de tu vida - o no lo haces en absoluto, pero el caso es que puedes decir alto y claro que das tu vida aquí por empezada. Que todo "va".

Y entonces vienen las sonrisas de verdad.

La sonrisa que se te pone cuando G., por fin, juega contigo o te hace caso no sólo mientras estáis a solas, sino también mientras estáis todos en casa. Como en familia.
La sonrisa que te pegan tus amigas nada más verte después de toda la semana.
La sonrisa que aparece en tu cara cuando te dicen que tienes un rato libre que no te esperabas.
La sonrisa esa cuando sales entre semana, sin prisa, al atardecer de Cork, con las luces de Navidad ya encendidas, sin más plan que pasar un buen rato improvisado.
La sonrisa que se te escapa al acordarte de las anécdotas del fin de semana cuando vas por la calle un lunes.
La sonrisa que le regalas a tu hostfamily por las mañanas.
La sonrisa que te roban cuando ellos tienen un detalle bonito contigo.
La sonrisa pícara cuando eres plenamente consciente de que la has liado con algo, pero sabes que serás perdonada.
La sonrisa de cuando, al final del fin de semana, te preguntan qué has estado haciendo y tú prefieres que lo adivinen.
La sonrisa de los jueves por la noche, cuando puedes pasar un rato simplemente sentada en el suelo mirando la chimenea con la televisión apagada.
La sonrisa de cuando suena el teléfono en esos "momentos centralita", o cuando suena y es esa persona especial (o esas personas especiales) y recuperas aquellos momentos cuando todavía mandabas sms.
La sonrisa de esos momentos en que te haces consciente de que todavía te quedan varios meses por disfrutar aquí y que, al final, habrá valido la pena.

Y te acuerdas del manual práctico de la sonrisa y de todo lo que ha llovido desde entonces, y das gracias a la vida porque lo que más vale en el mundo no se compra con dinero...

Posts relacionados



3 comentarios:

Sergio dijo...

Ohh que bonito, cuanta sonrisa junta.
http://www.youtube.com/watch?v=hYHxQX1-lNw&list=FLesM-1muRBJdGIzOcVA5vdQ&index=3&feature=plpp_video
Ale para que sigas riendo.

Por cierto, tienes que acabar de explicarnos tus cosas de semana santa, tu hermana me pregunto el otro dia por los planes.

Saia Sikira dijo...

:)

¡La sonrisa al leer lo que tienen que decir los que comparten aventura contigo!

Míryam dijo...

Gracias Sergio, como siempre, por pasarte a leer y comentar :) Tenemos que hablar de Semana Santa, sí...

Y gracias a vosotros "Saia Sikira" :) sin vosotr@s esto no sería lo mismo.