28.9.12

59-64: Me sobran los motivos

Esta va a ser una entrada rolloqueridodiario. Estáis avisados.

Ayer hizo dos meses que aterricé en Irlanda. Dos meses que empezó una aventura que, hasta ahora, sólo me ha traído cosas buenas.
Me sobran los motivos para ser feliz aquí:

Por las quedadas improvisadas que se convierten en eventos dignos de haber reservado un bar para nosotros...

Por la cena que mi hostfamily me guarda e incluso me calienta en el micro al llegar...

Por G., que me trae cupcakes y me prepara el té... (¿esto no debería ser al revés?)

Porque no sé si el English estará mejorando o no (quiero pensar que sí), pero desde luego está bien descubrir que hay vida más allá de la Universidad.

Por esos momentos en que, de repente, te trasladas a Spain al pedir un café con leche en perfecto y claro castellano...

Por toda la gente fantástica que voy conociendo aquí y allá.

Por todas las historias surrealistas y por todas las que quedan por venir.

Por todas las oportunidades y todas las puertas que se van abriendo cada día.


Como le digo cada vez más a menudo a mi hostdad "I know I am very lucky!" :)

El fin de semana pasado empezó bien y acabó mejor, conocí a un puñado más de gente (llega un punto en que todo el mundo conoce a todo el mundo y todas las historias se van entremezclando... #yesomola), tuvimos una frightening charla en la estación de autobús sobre las mil y una cosas que te pueden pasar yendo sola por la calle de noche (y luego me fui andando sola, de noche, para darle más realismo al tema), y al día siguiente nos fuimos a Kinsale. En realidad nada estaba planeado, pero acabé pasándolo genial.

Al llegar a Kinsale, lovely town que os recomiendo visitar, resultó que el lugar elegido para desayunar (en el que, por cierto, ya había estado) lo lleva un valenciano que nos aconsejó qué lugares visitar. Siguiendo su consejo, nos dimos un paseo hasta Charles Fort, al ladito del mar (¡cómo me gusta ver el mar!), descubriendo casas curiosas al más puro estilo "¿Quién vive ahí?" y hablando de mil y un temas. Visitamos el fuerte intentando captar lo que la guía nos estaba contando (no, no guardaban los explosivos en una revista aunque también se llame magazine, en aquellos tiempos Argos todavía no existía), estas cosas deberían contar como clases de inglés, ¿no? Al fin y al cabo era mucho más complicado que cualquier listening... Comimos fish&chips (¡mi primera vez aquí!) y a la vuelta, en Cork, nos tomamos un hot chocolate con nubes mientras hacíamos planes para el fin de semana y nos poníamos al día de todo.

La semana se ha desarrollado con una tranquilidad y una parsimonia pasmosas. Es como vivir eternamente de vacaciones. G. ya está adaptada a la rutina escolar y se ha convertido en una niña muy, muy fácil: me cuenta cosas que le han pasado en la escuela, cosas sobre sus amigas, me pide permiso para salir a la calle, cuenta conmigo y es muy obediente... Así que tras la grata sorpresa sólo queda disfrutar de ella, de sus bromas, de sus trucos de magia y de sus detalles.

Las mañanas se han llenado de cafés, hot chocolates, vueltas y más vueltas por la ciudad, muchas caras conocidas y muchas risas, planes para el futuro, toma de decisiones, historias extravagantes y momentos compartidos...

Ahora que ya tengo bici, sólo me falta comprar un buen candado (al fin y al cabo no es mía, hay que cuidarla) y empezar a pensar rutas que hacer. Además, los deberes de las clases de guitarra se presentan interesantes, especialmente si sigo sin recordar ni medio acorde (¡ni mucho menos la canción!) y sigue sonando taaaaaaaan bien (/ironía off). Por otra parte, es agradable volver a tener deberes, aunque sea por recordar cuánto los odiamos y cómo nos gusta eso de procrastinar.

Por último, un apunte sobre St. Arthur's day.

La moraleja que saco del día de ayer es que nadie sabe qué narices se celebra por St. Arthur's day, ni siquiera por qué la gente dice St. Arthur's. Tenemos claro que se bebe en honor a Arthur Guiness (creador de la famosa cerveza, como su mismo nombre indica) y que hay que pintar la ciudad de negro, tal como llevan bombardeándonos desde hace un mes en la tele y la radio. Más allá de eso, sabemos que hay gente supuestamente famosa o conocida que aparece en distintos bares y en distintas actividades a lo largo del día, así, por sorpresa, y que se retransmite por la tele. 

Lo siguiente que sé es que ayer me tocaba babysitting y, curiosamente, mis hostdads decidieron que no les apetecía salir. Ahí estaba yo, a las seis de la tarde, con mi ropa de ir a clase y mis apuntes, pasando directamente del plan A (ir a clase, tomar algo rápido y volver a casa, cenar lo que me hubieran dejado si me habían dejado algo e irme a dormir tras ver algún capítulo de alguna serie) al plan B (ir a clase, aparecer en el Electric a las ocho y luego Dios dirá).

Un poco por dar en las narices, en lugar de Guiness bebimos sidra. Mis apuntes desaparecieron en la mochila de M. (gracias) y hay que decir que había bastante buen ambiente por Cork. Entre historias surrealistas y la búsqueda de una alemana, sin recordar cómo se llaman "los de Estonia" (buff...) y entre caras conocidas, fueron pasando las horas, y sin darnos cuenta había que ir a buscar el autobús. Como el autobús llegaba tarde, nos acercamos a Mc Donald's a por algo de comida, ya que en principio había que haber cenado. El conductor hizo como que no me veía comer aunque nos había dicho muy clara y lentamente que no se podía comer ni beber en el autobús (esto es un dato para algo que voy a contar luego) y llegados a un cierto punto a mí empezó a no sonarme nada. Tres paradas más tarde seguía sin sonarme nada y decidimos bajar del autobús. Imaginad el percal: de noche, lloviendo, comiendo una hamburguesa del Mc Donald's mientras nos dábamos cuenta de que no estábamos precisamente cerca del único punto de referencia que tenía para llegar a mi casa. En algún momento reconocí la escuelita Montessori que un día vi paseando al perro con mi hostdad (almenos mi primer punto de referencia fue un colegio¬¬') y después de eso fui capaz de reconocer el pub, con lo cual ya estaba más o menos orientada. Y con esto, amigos, os doy un dato: sabes que te has adaptado a Irlanda cuando tu principal punto de referencia son los pubs.

No quiero saber qué pinta tenía esta mañana. Invariablemente he abierto los ojos a las siete y media, pero con varios kilos de sueño acumulado y unas ojeras hasta los pies para aguantarlos. G. opinaba que lo justo era que yo fuera a trabajar en lugar de sus padres (menos mal que son gente sensata, habría arruinado el negocio en menos de 24horas), mi hostdad no me echó la bronca por no haber bebido lo suficiente (lo cual me da qué pensar) y mi hostmom me ha dicho que, a cambio de la noche de ayer, debería pasarme toda la tarde viendo golf... Ella sí que sabe castigar. Pobre G.

En lugar de eso, me he dado una ducha y me he ido a dar una vuelta. Al coger el autobús para volver, como siempre, he subido y he pedido con una sonrisa "an adult ticket, please". El mismo conductor de ayer me ha preguntado, primero, si estaba segura de que quería un ticket para coger el autobús (no, mira, mejor me pones una pizza con doble de queso, ¿vale?...), segundo, si estaba segura de que estaba en el autobús correcto (bueno, una después de la aventura de ayer ya no está segura de nada) y, tercero, si había entendido que ese autobús iba dirección Douglas y que podía sentarme en alguno de los sitios libres. Igual temía que me sentara en el pasillo a comer patatas imaginarias. Claramente se había quedado con mi cara después del viajecito que le dimos ayer por la noche ;P

Y mañana más, pero no mejor.

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2 comentarios:

Saia Sikira dijo...

Lo del "hot Chocolate with marshmallows" es una práctica muy generalizada en este lugar, ¿no?
Que a mi ya me han metido uno (acompañado de una muffin with chocolate chips ENORME que no he pedido) entre pecho y espalda.

En fins.
Me alegra que te vaya tan bien, hace que mi futuro pinte guay :)

Míryam dijo...

Efectivamente, lo es, y descubrí que no me gusta especialmente, la verdad. Por separado sí, pero las dos juntas, ... no lo veo ;)

Tenme al día y a ver si el fin de semana nos vemos.

Besos