7.6.09

Escribiv-

No existen más que dos reglas para escribi(vi)r: tener algo que decir y preguntarlo. Le leí a Gonzalo que, si cuando escribes sólo tienes respuestas, lo que escribes está muerto. Creo que es cierto.

Yo quiero aprender. A gritar tan fuerte, tan alto, que sólo quien yo quiera me escuche. A susurrar tan bajito y tan despacio, que alguien me oiga. A formular preguntas enunciativas y afirmativas, exclamativas.

Quiero aprender las fórmulas que te hagan reír, llorar, saltar. Saber las palabras que te provocan escalofríos los viernes por la noche cuando estás solo en casa y no puedes dormir. Saber las palabras que te entran por los ojos y te tocan el corazón como una palmadita en la espalda o una mano que te sostiene las lágrimas para que no caigan.

Quiero, en definitiva, soy para, escribir. Sé que quiero escribir. Sé cómo. Ahora solo falta decidir qué.

(oct'07, adaptación)

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