18.1.13

171-174: What is going on here?

Un día cualquiera te das cuenta de que es martes por la noche y estás sentada en un pub en algún punto de Irlanda, rodeada de gente a la que no conoces. Las paredes están pintadas de rojo y una de las ventanas te recuerda a los ventanales de una catedral. Hay sofás bizarros demasiado bajos para tener un propósito útil. Un italiano al que acabas de conocer te está enseñando las cartas del tarot que está dibujando. Te pregunta si quieres que te diga algo sobre tu futuro, sobre ti. Echas los dados para ver si en el día de hoy toca tu versión cínica, mística o escéptica. ¿Por qué no? No es como si la situación en la que estás pudiera ser todavía más rara. Te pide que escojas dos cartas con los ojos cerrados. Él escrutina tus ojos y se da cuenta de que no vas a sorprenderte cuando exclame, pomposa y estrambóticamente, "de todas las cartas del tarot, has escogido la más positiva" El ángel. Si eso ya lo decía yo: que nací con una flor en el culo. Hay gente a la que le pasa eso y no podemos remediarlo. Es un círculo virtuoso que te convierte en una persona ingenua que va por la vida pensando que sus planes van a salir bien y que si no lo hacen, será porque hay algo todavía mejor esperando. ¿Que cómo hemos llegado a esta situación? A mí no me mires. Yo venía aquí a aprender inglés.

That's it, that's what is going on:

Spanish people in Cork:
El grupo en Facebook lo empezó R. y con eso nos hizo un favor bastante grande a todos. Mi vida aquí sería muy diferente si no existiera; probablemente no habría conocido ni a la mitad de las personas que conozco ahora y a lo mejor incluso conocería a gente no - española, pero qué le vamos a hacer, nadie es perfecto. Administrar grupos no es nada nuevo para mí, es un rol que alguien me colgó de la espalda un día sin que me diera cuenta, como los muñequitos del día de los inocentes, y ahí se ha quedado. Organizar las quedadas (you should call them 'gathering', me dijo G. un día) se ha convertido en algo que forma parte de mi día a día. Como dice J., todos tenemos muchas ganas de hacer cosas, pero es necesario que alguien empiece a moverse. Y paralelamente a esto, hay otro proyecto que todavía no puede ser desvelado.

I am learning English (really):
Creo que he desarrollado alergia a la Institución. Pensaba que era una simple alergia a la universidad, como quien tiene un poco de conjuntivitis o estornuda mil veces al llegar la primavera, pero a estas alturas de mi vida he venido a descubrir que soy más de aprendizaje informal. Hay una diferencia entre el aprendizaje informal y el formal que no tiene nada que ver con el número de personas ni su formación. Y ese algo tan fundamental es... la comida.
Porque cuando aprendes informalmente, lo haces en una atmósfera distinta, muy probablemente en una mesa en la que hay comida o bebida. Vas a clases particulares y te ofrecen un té y unas galletas; quedas para hacer intercambio lingüístico a lado y lado de un café o una cerveza; vas al cine y comes palomitas; te reunes para estudiar y, de paso, te tomas un café. Nunca he entendido que en las clases formales no se pueda comer ni beber. Qué absurdo. Por decirlo bien, nunca he entendido la Institución escolar en sí, ni siquiera cuando la sufría sin que nadie me preguntara si quería estar allí.
El caso es que vine para aprender inglés y, aunque a veces parezca lo más secundario (por algo dejé de escribir sobre los fines de semana, salvo contadas excepciones), la verdad es que estoy cumpliéndolo a rajatabla. Justamente ayer mi hostdad me dijo: I don't think any of your Spanish friends has better English than you :) y aunque yo no opine lo mismo, a una estas cosas le alegran el día.

"Teaching Spanish as a foreign language" course:

No tengo pista alguna que me indique cuándo empezó a formarse esta idea en mi cabeza, pero lo cierto es que estaba ahí desde hacía un tiempo. Un curso online es un reto para mi tendencia a la procrastinación, pero espero que el hecho de que se lleve casi 3/4 partes de mi sueldo de aupair de dos meses sirva como incentivo. Si no lo hace, será la prueba definitiva de que el dinero me importa un carajo, y aun estoy por decidir si eso es bueno o malo. Tampoco sé si realmente necesitaba esa formación (considerando mi trayectoria y mi aversión a los libros de texto) o es una excusa para seguir estudiando, para asegurarme de que mis neuronas siguen funcionando ahí dentro. Es sorprendente la rapidez con la que olvidamos.
 
Drink&Draw:
También denominado "Drink&Drunk" o "Yo, ni Drink, ni Draw". Y os preguntaréis qué hago allí si ni bebo ni dibujo, como hacen todos los demás. Pues es muy sencillo. Los drink&draw son un refugio para los outsiders, un soplo de aire fresco para mi alma de aupair, un largo paseo bajo la lluvia y sin paraguas en un 80% de ocasiones, un lugar en el corazón de Cork donde por un rato, en esa sala, se para el tiempo; un lugar donde las palabras no son el principal medio de comunicación y donde nadie es juzgado; un precioso tiempo compartido con personas que luego se van y viven sus vidas. Al salir de los D&D siempre me quedo con esa sensación extraña al darme cuenta de que cada una de esas raras personas, casi personajes, luego vuelve a su casa y vive una vida "normal"... Pero nosotros sabemos la verdad. Y es una verdad que no se puede escribir. 

Writing club:
Es que Dios los cría y ellos se juntan. Yo supe que había superado de verdad de la buena eso de la fobia social cuando un día, cenando en el centro de Cork, lo solté sin pensar, sin que se me hiciera un nudo en el estómago, sin analizar quién estaba delante ni qué iba a hacer con esa información. Simplemente lo dije. Pero una cosa es eso y otra exponerte a una situación social que no dominas para nada, en un idioma que estás empezando a aprender, para guiar una sesión abierta sobre un tema que tampoco dominas con personas que no conoces. Eso, amigos míos, en mi casa es lanzarte desde un helicóptero en marcha en mitad del océano sin saber nadar. ¿Qué es lo peor que puede pasarte? ¿Que aprendas? Pues bien, eso es lo que estaremos haciendo A. y yo dos veces al mes, los sábados por la tarde, a partir del mes de febrero, gratuitamente y por amor al arte. Un club de escritura creativa donde todo el mundo es bienvenido.

#Kfé07 (más y mejor información en www.kfeinnovacion.com/):
Os pongo en situación. Barcelona, hace tan sólo un año. Una joven maestra de 21 años se va a vivir a la ciudad vecina mientras estudia un máster; puede vivir de una alegría varios días por semana, soñar toda la noche enganchada a las palabras de una pantalla o de un libro y dormir sólo en el metro, circunstancialmente. Vamos a llamarla M.
Pongamos que M. conocía esta iniciativa desde el año anterior, pero no había tenido el placer de asistir porque estaba (como buena maestra) dando clase ese día a esa hora. Entonces se entera, vía Twitter, de que hay una nueva convocatoria y, tras analizar la situación, decide en qué sede se apunta (porque estaba claro que iba a apuntarse).
Se lo intenta explicar a su padre: ¿cómo que un café global? ¿qué pasa, que todo el mundo bebe al mismo tiempo? ¿para qué quiero yo tomarme un café al mismo tiempo que un tío de la China? Desiste. El día indicado sale de su bloque de pisos -va con el tiempo justo, como siempre-, se dirige al metro, se pierde ocho veces antes de llegar mientras piensa en todas las cosas que tiene por hacer. Aparece en un sitio que parece muy elegante. Sabe que está totalmente fuera de lugar, con su ropa barata, su cansancio inhumano, "la Luna que duerme en sus ojeras", sus mejillas rojas y su cara de estupefacción. ¿Cómo han encontrado un sitio así? ¿Quién vendría aquí, en primer lugar? Considera la idea de dar media vuelta y volver a casa. Se dice que no va a malgastar el billete de metro.
Entra en la sala, acalorada por la caminata, acalorada por la expectación y la vergüenza; deja su abrigo donde le indican y ve algunas caras conocidas (sólo tú podrías conocer gente en un sitio así, le diría su madre). El café se sirve en tazas de diseño que nadie parece admirar y ella no entiende por qué. A medida que todo el mundo se presenta y explica todo lo que ha hecho con su vida, ella se va sintiendo más pequeña. Pero no quiere irse, no quiere perderse ni medio fonema de lo que allí se diga. Se acuerda de eso que siempre dice al contar este tipo de anécdotas: "Pues bueno, yo soy M. y soy de C., que es un sitio que casi prefieres no conocer". Bebe un trago de agua, intranquila, para intentar acallar el manojo de nervios que trepa desde su ombligo. No se culpa. Se presenta al grupo desde el sosiego de una máscara muy bien ensayada; sacrificios, piensa. Se siente en el punto exacto entre "pequeña, muy pequeña" y "un elefante en una cacharrería".
Entonces empieza lo bueno. Aprendizaje horizontal, democrático, informal y rico, en petit comité y al mismo tiempo global, muy global. Su cabecita empieza a funcionar como nunca, construye y amuebla las ideas, apunta frases, twittea para gritarle al mundo qué está pasando en esa sala donde apenas hay 20 personas. Vendería un trozo de su alma por poder estar en varios lugares al mismo tiempo, por desdoblar el tiempo para leer e investigar más y mejor, por embotellar esa curiosidad que en esos momentos acude a ella como un alud inevitable y beber de ella a morro día y noche.
Y el #kfe06 se acaba, hasta el año siguiente, y ella se despide pensando que al año siguiente no se lo perderá por nada del mundo.
Entonces llega el #kfe07 y M. está en Cork, Irlanda, pensando eso de "¿Quién me mandaría a mí?" mientras baraja los nombres de todos los pubs y cafés que conoce que pudieran acoger un evento como este, mientras reflexiona seriamente en qué clase de terremoto habrá pasado por su vida para ir del punto A (sentirse pequeñita al participar como asistente) al punto B (plantearse la posibilidad de organizarlo ella, y todos sabemos que cuando esta cabeza empieza a plantearse algo es porque acabará haciéndolo) en tan poco tiempo.


Y es que en esta vida tiene que haber tiempo para todo...

But I can only be me, 
if I am not me then who will be me? 
(Luthea Salom)

Posts relacionados



2 comentarios:

Saia Sikira dijo...

¡Poseemos la verdad absoluta!
¿Somos miembros de una especie ultra-humana que se reúnen bajo la tapadera del D&D para decidir por cual de todos los medios posibles vamos a acabar con la mediocridad del mundo!

M. dijo...

"Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante"
(Jaime Gil de Biedma)

PD. Tu comentario bien podría ser el argumento de un capítulo de Los Simpson...