Buscas una cierta estabilidad, algo en que ocupar tu tiempo. Te decides, empiezas, pones todo tu empeño en ello. Y un día, un tiempo más tarde, descubres que vuelves a estar en la situación inicial. Sabes que tienes todos los recursos al alcance de la mano. Sabías que el momento acabaría llegando de nuevo. Pero, aun así, valoras todas las posibilidades a las que puedes acceder y (aunque es cierto que estás un paso más adelante) todo te sigue pareciendo lejano y ajeno. Has dado un paso más que también te acerca a todos los caminos que te alejan de lo que realmente quieres. Tienes claro lo que quieres hacer y, aun así, dudas. Enhorabuena: acabas de encontrar el límite entre donde acaba tu mundo y donde empieza el vasto y ancho mundo de la vida real.
Sólo quiero ir más allá,
sólo quiero que esta herida se prenda,
ser el humo que al final
escapó de lo que existe
por ver qué hay detrás,
más allá...
(Vetusta Morla)
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