del mundo
viejos y jóvenes,
nuevos y cíclicos
clamando que venga
la mano del olvido
a rescatarme.
Agazapada, esperando
león y gacela,
gacela o león,
sin saber quién soy
de los dos.
Jangada paradójica
y salada.
Es proponiéndose lo imposible como el hombre ha logrado siempre lo posible. Aquellos que se han ceñido a lo que les parecía factible, jamás han avanzado un solo paso.
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