21.12.09

Dentro y fuera

El aceptarse a sí mismo, al que nos prestamos, parece a primera vista algo arriesgado. Nos lanzamos a un viaje de descubrimiento para el que no existe mapa alguno. Lo primero que quizá notemos es que a través de los años sólo hemos conservado una vaga noción de nuestra verdadera naturaleza y que apenas tenemos una idea acerca de lo que queremos ser en realidad. Todas las nociones están teñidas en mayor o menor medida por una influencia cualquiera desde afuera. Quizá nos asalte la duda acerca de si podemos confiar en nuestra voluntad, de si es demasiado débil, de si está condicionada desde fuera o es admisible. Plantear todas estas preguntas y otras que puedan surgir hacia dentro y no hacia fuera, y esperar la respuesta desde dentro en vez de desde fuera, quizá nos parezca un cometido arriesgado que promete poco éxito. 
Aun así, es una antigua sabiduría que sólo llegamos a realizarnos a nosotros mismos, a reverenciar la vida y a amar al prójimo si nos aceptamos a nosotros mismos. (...) En la multiplicidad de analogías que nos unen a los adultos con los procesos de desarrollo de los niños (con ello no me refiero a que fortalecemos 'al niño que llevamos dentro' sino que nos aceptamos como adultos) para mí ha adquirido una importancia relevante esta actitud de probar e incluir errores y aparentes fracasos en mis descubrimientos. En lugar de reprimir los sentimientos y pensamientos que surgen constante e involuntariamente en mí, puedo decidirme a aceptarlos aun cuando me parezcan absurdos, feos o peligrosos. En lugar de buscar el silencio o el vacío interior para acabar con todo aquello que me pesa, como los 'viejos patrones', puedo enfrentarme con valor y amor a todo aquello que viene desde dentro. (...) En lugar de tomar 'distancia' puedo permanecer 'conmigo'' en medio del acontecer y percibir cómo esto fortalece las membranas. Disminuye la sensación de indefensión e inseguridad, y aumenta la confianza de que la vida misma me toma del brazo para llegar allí adonde en realidad quiero ir y para convertirme en la persona amante e inteligente que de hecho quiero ser.


WILD, Rebeca. Calidad de vida.

100% Recomendable.

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