Aun así, es una antigua sabiduría que sólo llegamos a realizarnos a nosotros mismos, a reverenciar la vida y a amar al prójimo si nos aceptamos a nosotros mismos. (...) En la multiplicidad de analogías que nos unen a los adultos con los procesos de desarrollo de los niños (con ello no me refiero a que fortalecemos 'al niño que llevamos dentro' sino que nos aceptamos como adultos) para mí ha adquirido una importancia relevante esta actitud de probar e incluir errores y aparentes fracasos en mis descubrimientos. En lugar de reprimir los sentimientos y pensamientos que surgen constante e involuntariamente en mí, puedo decidirme a aceptarlos aun cuando me parezcan absurdos, feos o peligrosos. En lugar de buscar el silencio o el vacío interior para acabar con todo aquello que me pesa, como los 'viejos patrones', puedo enfrentarme con valor y amor a todo aquello que viene desde dentro. (...) En lugar de tomar 'distancia' puedo permanecer 'conmigo'' en medio del acontecer y percibir cómo esto fortalece las membranas. Disminuye la sensación de indefensión e inseguridad, y aumenta la confianza de que la vida misma me toma del brazo para llegar allí adonde en realidad quiero ir y para convertirme en la persona amante e inteligente que de hecho quiero ser.
WILD, Rebeca. Calidad de vida.
100% Recomendable.


0 comentarios:
Publicar un comentario